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El Gobierno de Álvaro Uribe empezó ayer el traslado de unos 200 guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a una cárcel especial en Chiquinquirá, desde donde se los liberará en espera de un canje humanitario que sea correspondido con la liberación por parte de la guerrilla de 54 rehenes.
La cárcel de Chiquinquirá fue desalojada previamente de presos comunes, con las consiguientes protestas de sus familiares. Entre los rehenes canjeables se encuentra, desde 2002, la ciudadana franco-colombiana y ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, por cuya libertad Francia presiona al Gobierno colombiano.
Los guerrilleros permanecerán varios días en este penal, con capacidad para 350 reclusos, antes de quedar libres. En principio, se han comprometido a integrarse en un programa de reinserción. En las regiones donde vayan a vivir ejercerán como gestores de paz.
El Gobierno no aclaró cuántos serán los beneficiados y cuándo llegarán al penal los guerrilleros condenados por delitos atroces. Sólo se sabe que en el grupo hay 11 integrantes del comando élite de las FARC, el Teófilo Forero, y 13 mujeres.
Una de las guerrilleras salió con destino a la cárcel de Normandía con su hijo nacido en prisión. "Es un bonito mensaje para que las FARC liberen a Emmanuel", declaró el ministro del Interior, Carlos Holguín. Emmanuel nació hace tres años de la unión de un guerrillero y Clara Rojas, ayudante de la candidata ecologista a la presidencia colombiana y ciudadana francesa, Ingrid Betancourt.
Los responsables gubernamentales de la operación informaron que la primera jornada de traslado de presos terminó este viernes.
La operación continuará el sábado cuando se espera completar el número de reclusos admitidos, que según el director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) el general retirado Eduardo Morales, es de "unos 200".
Granda sigue preso
Las especulaciones sobre la puesta en libertad de Rodrigo Granda, conocido como el canciller de las FARC, por su labor parecida a la de un embajador volante, se extendieron por todos los medios. Muchos dan como seguro que este guerrillero de 57 años, con dos procesos penales en su contra -por rebelión agravada y por entrenamiento de actividades jurídicas- saldría hoy de una cárcel de máxima seguridad.
El viernes por la tarde, Uribe anunció "un nuevo gesto humanitario unilateral como contribución" a la libertad de todos los cautivos en manos de las FARC. El gesto tendría lugar "en las próximas horas". La prensa colombiana auguraba que el gesto consistiría en la liberación del canciller y máximo dirigente de las FARC en prisión.
Sin embargo, poco antes un funcionario había indicado que entre los insurgentes llevados a la cárcel de Normandía no se encuentra Rodrigo Granda, el denominado “Canciller de las FARC”, quien se negó a acogerse a la propuesta presidencial.
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