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El presidente colombiano Álvaro Uribe sostuvo una reunión con Álvaro Leyva quien ha sido autorizado por el gobierno para tener acercamientos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para entablar una negociación, en la que le fue presentada su nueva propuesta.
Leyva llamó su proyecto "Plan Regreso a Casa", pero su contenido permanece bajo estricta confidencialidad.
Es tiempo de "que nos vayamos preparando porque si el Alto Comisionado (de Paz) y el presidente encuentran que esto es viable, creo que más temprano que tarde y de forma relativamente próxima, vamos a estar viendo el regreso de la gente a nuestros hogares", declaró el jueves Leyva a la radio W.
Refiriéndose al planteamiento de Leyva, el mandatario dijo el miércoles en la noche a periodistas que "escuché (la propuesta) con mucho respeto" y aseguró que la estudió "cuidadosamente y ahora la tiene que estudiar el comisionado" de Paz Luis Carlos Restrepo.
Leyva dijo que pasó siete meses formulando su más reciente plan del que, por ahora, "el paso fundamental es que el presidente lo haya encontrado interesante".
Leyva se postuló a la presidencia en las elecciones del 2006. Su plataforma se basaba en la reivindicación de sus contactos con las FARC, que decía le permitirían encontrar una fórmula para pacificar el país, pero no tuvo éxito.
Luego se dio a la tarea de actuar como mediador entre la guerrilla y el gobierno en la búsqueda de un acuerdo que concrete la liberación de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, su compañera de fórmula Clara Rojas, su hijo procreado en cautiverio, y otros rehenes de las FARC, entre ellos tres estadounidenses contratistas del departamento de Defensa de su país.
Rehenes de las FARC
El presidente Uribe está realizando gestos unilaterales, intentando forzar una respuesta similar de las FARC. Así, a principios de junio, autorizó la excarcelación de Rodrigo Granda, el más alto jerarca de las FARC detenido en Colombia, a pedido del presidente francés Nicolás Sarkozy, interesado en la suerte de Betancourt, que tiene doble nacionalidad colombo-francesa.
En lo que consideró un gesto humanitario, Uribe también está en vías de excarcelar a más de un centenar de guerrilleros.
Pero la guerrilla advirtió que no soltará a ninguno de sus cautivos sin un acuerdo previo con el gobierno y si no se crea una zona propicia, sin presencia militar, en dos municipios del suroeste de Colombia que abarcan unos 800 kilómetros cuadrados.
Uribe ha rechazado tajantemente esa posibilidad, pero Leyva expresó que su propuesta igual contempla una "zona de convivencia".
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