Una guerrillera abandonó las filas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y se entregó a las autoridades junto al secuestrado al que custodiaba, que no era uno de los llamados rehenes políticos o canjeables sino un comerciante, informaron fuentes oficiales.
La guerrillera huyó con el cautivo -que había sido secuestrado por las FARC en mayo de 2007 con fines extorsivos- al que vigilaba en una zona selvática del sur del país, indicó un informe militar citado por la agencia noticiosa alemana DPA, en el que no se identificó ni a la mujer ni al comerciante.
El informe del Ejército sostiene que la guerrillera desertó por la constante presión que realizaban las tropas regulares en la zona donde se encontraba y por los beneficios que el gobierno prometió a los insurgentes que se desmovilicen y entreguen rehenes.
De acuerdo con ese reporte, las autoridades judiciales iniciaron un estudio para determinar qué beneficios otorgarán a la guerrillera desmovilizada.
En octubre pasado, un guerrillero conocido por el alias Isaza ayudó al ex congresista Oscar Tulio Lizcano a fugarse tras ocho años de secuestro.
Lizcano sí integraba la nómina de rehenes considerados políticos o canjeables por las FARC, que semanas atrás anunciaron la inminente liberación unilateral de otros seis secuestrados políticos -el ex Gobernador provincial Alan Jara, el ex Diputado regional Sigifredo López, tres policías y un militar- pero todavía no habían dado señales de concretarlo.