De acuerdo con el informe difundido por el diario El País de Madrid, las tropas colombianas participarán en la ocupación de Afganistán como apoyo a las fuerzas españolas que permanecen en la nación asiática.
Según El País, España, Colombia y la OTAN hacen parte de una negociación a tres bandas que se inició hace un mes para incorporar 100 efectivos militares de la nación neogranadina a las fuerzas invasoras.
Para España, la llegada de las tropas colombianas, prevista para la próxima primavera, supondrá una ayuda impagable, pues le permitirá completar un batallón reducido de reacción rápida, con el que hacer frente a los incidentes cada vez más frecuentes en un territorio con 400.000 habitantes y una extensión similar a la de Galicia, cuya seguridad dependía hasta ahora de sólo 200 soldados españoles.
Para la OTAN, la mediación española facilita las cosas, pues España facilitará a las tropas colombianas el entrenamiento, la insfraestructura e incluso los equipos de comunicaciones. El hecho de que compartan el idioma hace que resulte natural la integración de la unidad colombiana, forzosamente reducida, en la española, más amplia.
Se da incluso la circustancia de que muchos soldados de las unidades españolas enviadas al exterior son colombianos, como demuestra el hecho de que tuvieran dicha nacionalidad tres de los seis muertos en el atentado contra una patrulla de la Legión en Líbano en junio de 2005. Además, la capacitación del Ejército colombiano en la lucha contrainsurgente está fuera de duda.
A medio plazo, la aspiración de Colombia es incorporarse al grupo formado por Australia, Nueva Zelanda, Japón y Corea del Sur, países que, por razones geográficas, no pueden aspirar a integrarse en la OTAN, pero que comparten, según fuentes aliadas, sus "preocupaciones estratégicas y sus valores".