Es "una crisis", dijo finalmente Rogge, del Comité Olímpico Internacional (COI), haciendo referencia a las protestas y presión internacional que se producen en torno al recorrido de la llama olímpica por los distintos países, a menos de cuatro meses del comienzo de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Sin embargo, Rogge señaló que el organismo "superó en la historia de los Juegos tormentas mayores" que la actual, generada por las protestas de manifestantes pro Tíbet, que rechazan la política de represión china a esa región con aspiraciones independentistas.
Rogge inició esta mañana una serie de reuniones en Pekín con el comité ejecutivo del COI para analizar la realización de estos Juegos, bajo la lupa de las críticas a la política de derechos humanos del gobierno chino.
Tras los sucesos en el Tíbet y con el tormentoso viaje de la antorcha olímpica alrededor del mundo como telón de fondo, la situación es "un desafío", aunque no comparable con la masacre en los Juegos de Munich 72 o la sucesión de boicots de los años 70 y 80, agregó el máximo responsable del COI.
Por su parte, China llamó al COI a dejar los "factores políticos irrelevantes" fuera de los Juegos Olímpicos, después de que su presidente pidiese a Pekín que respete sus compromisos en materia de derechos humanos.
"Creo que los responsables del COI respaldan los Juegos Olímpicos y adhieren a la carta olímpica (que estipula que) no se introduzcan factores políticos irrelevantes", afirmó la vocera del ministerio chino de Relaciones Exteriores, Jiang Yu. "Espero que los responsables del COI continúen adhiriendo a los principios de la carta olímpica", agregó.
El Dalai Lama, líder espiritual y político del Tíbet, reiteró su apoyo a la organización por parte de China de los Juegos Olímpicos en Japón, donde inició su primer viaje internacional desde que estallaron las protestas en el Tíbet.
"Respaldo la organización de los juegos mundiales por los chinos, porque China es la nación más poblada y más antigua", declaró el jefe espiritual del budismo tibetano. "Realmente lo merecen, pese a los acontecimientos desafortunados de Tíbet, mi posición no ha cambiado ", agregó.