La victoria de hoy le permitirá a la ex primera dama continuar con su discurso de que es una candidata más fuerte que Obama entre los votantes blancos de clase media, de cuyo respaldo depende el Partido Demócrata para ganar en estados claves durante la elección de noviembre contra el republicano John McCain.
Pero Virginia Occidental tiene sólo 28 delegados en juego, que se repartirán de forma proporcional entre ella y su rival Barack Obama, y que no alterarán un panorama poco favorable para la ex primera dama estadounidense.
De hecho, la distancia con su contendiente por la candidatura presidencial demócrata es ya insuperable en la seis primarias pendientes hasta el 3 de junio.
Además, la elite del Partido Demócrata ha comenzado a cerrar filas en torno al senador por Illinois, que ha conseguido el apoyo de 26 'superdelegados' -personalidades del partido y funcionarios electos- en la última semana.
Los dos candidatos pelearon voto a voto para lograr el apoyo del electorado demócrata en ese estado. En este sentido, ambos comités de campaña realizaron llamadas telefónicas de ultimo momento para convencer a los votantes a sufragar en favor de uno u otro candidato. Y también realizaron visitas a domicilio.
Durante su campaña, Clinton cortejó a la clase trabajadora en ese estado minero al afirmar: “un presidente que entienda que no es la gente rica que hace grande a Estados Unidos, sino la gente trabajadora de sitios como Virginia Occidental que hace grande al país”.
Mientras tanto, el senador por Illinois que recibió esta vez el apoyo del senador Jay Rockefeller, afirmó que “lo que nos une como demócratas y lo que nos debe unir como estadounidenses es un compromiso ineludible hacia los hombres y mujeres que sirven a esta nación”.
Las próximas primarias se realizarán el 20 de mayo en Kentucky y el 4 de junio en Puerto Rico.
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