Israel no dio señales de estar dispuesto a conceder esa solicitud, resistiéndose a las demandas de Estados Unidos durante meses. Funcionarios israelíes pusieron en entredicho también el negociar la paz antes de las elecciones palestinas previstas en tres meses.
Casi un año después de que el presidente Barack Obama llegara al poder, el proceso de paz en Medio Oriente _ una de las prioridades de su agenda de política exterior _ se encuentra en grave peligro.
Los funcionarios palestinos dicen que su presidente, Mahmud Abbas, no logra solucionar el problema de los asentamientos porque su gente está desilusionada con su liderazgo y siente que Abbas siempre se somete a las exigencias de los Estados Unidos.
El dirigente palestino dijo a la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton en una llamada telefónica el fin de semana pasado que no se presentaría a las elecciones, lo que provocó que Obama le llamara a su vez para pedirle que reconsiderara esa decisión.
Obama le dijo que Estados Unidos está comprometido a establecer un estado palestino, dijeron los funcionarios de la zona, quienes hablaron en condición de anonimato.
Una manera en la que Clinton podría superar el estancamiento es logrando concesiones por parte de Israel, lo que le permitiría a Abbas ganar credibilidad.
Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ignoró durante meses la presión estadounidense para que deje de construir nuevas casas para colonos israelíes en Cisjordania y el este de Jerusalén.
Netanyahu dijo el viernes que esperaba usar las negociaciones con Clinton "para intentar relanzar las negociaciones de paz entre Israel y los palestinos lo antes posible".
Clinton llegó a Abu Dhabi el sábado temprano después de una visita de tres días a Pakistán.