En el intercambio más intenso y personal de la campaña presidencial, los senadores Hillary Rodham Clinton y Barack Obama asediaron uno la integridad del otro, así como también los registros de votaciones, durante un debate televisado el lunes en Carolina del Sur, el sitio de unas primarias cruciales que tendrán lugar el sábado próximo.
El debate estuvo lleno de momentos memorables, como por ejemplo cuando Clinton acusó a Obama de estar asociado a un “dueño de ghettos”; Obama diciendo que sentía que estuviera compitiendo con Hillary y Bill Clinton; los dos candidatos hablando uno encima del otro, etc.
En efecto, luego de tocar brevemente los desafíos que afronta la primera economía del mundo, el debate cambió rápidamente de dirección y tono.
“Usted sabe, senador Obama, es muy difícil tener un debate hecho y derecho con usted, porque nunca toma responsabilidad por ningún voto, y eso ha sido un patrón de conducta”, dijo Clinton, levantando una ola de abucheos de la multitud en el Palace Theater en Myrtle Beach, Carolina del Sur.
Obama contraatacó diciendo que Clinton utilizaba una clase de política negativa que, sugirió a lo largo de la noche, ella y su marido habían perfeccionado: “rastrear mis 4.000 votaciones en Illinois, elegir una, tratar de presentarla bajo la peor luz posible”. Añadió que él había tratado de mantener “una cierta credibilidad” en la campaña.
Dueño de ghettos
Como nunca había hecho antes, Clinton vinculó a Obama con un recaudador de fondos de larga data, a quien caracterizó como un dueño de ghettos en un “barrio urbano de Chicago”.
Clinton se refería a los vínculos de Obama con Antoin Rezko, un empresario de Chicago quien fue acusado el año pasado por fraude en negocios y tráfico de influencias, conectado a la administración del gobernador Rod R. Blagojevich de Illinois. Obama sí trabajó para una firma de abogados en Chicago y desempeñó trabajos legales que involucraban los desarrollos inmobiliarios de Rezko. El sábado, Obama devolvió más de 40.000 dólares en contribuciones políticas que estaban relacionadas con Rezko.
Y Obama, quien parecía al borde de perder su compostura por momentos, subrayó que ella estuvo en el directorio de Wal-Mart mientras que él trabajaba en “las calles” como un organizador de la comunidad en Chicago. Clinton fue una directora de Wal-Mart entre 1986 y 1992.
El tercer competidor demócrata, John Edwards, tuvo que pelear para poder hablar. Trató de presentarse a sí mismo como el único candidato que se enfocaba en temas reales, criticando a los otros por pelearse entre ellos cuando el sistema de salud y otras cuestiones seguían sin resolver. Al mismo tiempo, trató de hacer un llamado para su propia elegibilidad en noviembre contra un candidato republicano como John McCain, diciendo que podría “ir a cualquier lugar” en el país para hacer campaña.
Dimes y diretes
Unas declaraciones de Obama sobre Ronald Reagan alimentaron aún más el debate, puesto que el senador por Illinois dijo que Clinton había distorsionado sus palabras al afirmar que apoya a los republicanos.
Obama hace poco aseguró que Ronald Reagan había cambiado la trayectoria de EEUU en una forma que ni Richard Nixon ni Bill Clinton lo hicieron.
Según Clinton, estas declaraciones muestran que el senador prefiere a los republicanos antes que a los demócratas.
"Yo no dije eso", interrumpió Clinton a su rival.
"Lo dijo Bill Clinton", afirmó Obama.
"Yo estoy aquí y él no", le contestó la ex primera dama.
"Hubo una serie de afirmaciones de Hillary y de su marido que no se corresponden con la verdad. Creo que lo que busca ahora la gente es alguien que resuelva los problemas y no alguien que recurra a la misma política típica que hemos visto en Washington", alegó Obama.
Clinton contraatacó diciéndole que cree que su historial y lo que diga "sí debería importar".
A juicio de la senadora por Nueva York, Obama, "en cuanto dice algo, inmediatamente después rectifica y dice que lo que quería decir era otra cosa".
En este punto, Clinton recordó que Obama, quien se opuso a la intervención de Estados Unidos en Irak, votó a favor de financiar la guerra y dijo que apoyaba al presidente George W. Bush. Después quitó su discurso de su página web, según la senadora.