En una entrevista brindada en la antesala al “caucus” de Nevada, la senadora demócrata Clinton habló de sus planes para América Latina, afirmando su deseo de trabajar con los países de la región.
"Quiero trabajar con nuestros vecinos del Sur para ayudarles a crear más empleos para su gente (...) creo que podemos tener una relación mucho mejor y pienso promover eso", aseguró Clinton en conversación telefónica desde Las Vegas (Nevada). "Seré una presidenta que escucha, que se preocupa y que lucha a favor de los latinoamericanos" en EEUU, enfatizó.
En un estado en el que la población latina alcanza el 23 %, la ex primera dama no escatima esfuerzos para aprovechar el ‘momentum’ que las encuestas le otorgan al aventajar levemente a sus principales rivales dentro del partido: el senador Barack Obama y el ex senador John Edwards.
Clinton llevó a Nevada la promesa de que luchará "desde el primer día" de su presidencia por una reforma migratoria integral y un mayor acercamiento a los países latinoamericanos, lugar de procedencia de la mayoría de los inmigrantes sin papeles en EEUU.
La senadora demócrata, quien estuvo en la región en varias oportunidades cuando ejercía el rol de primera dama (1993-2001), considera que el continente requiere más inversiones y oportunidades económicas y que EEUU debe ayudar a los países a hacer frente a "las amenazas a la democracia", como el narcotráfico, y la violencia que eso genera.
Política hacia Cuba
En relación a La Habana, la precandidata demócrata a la presidencia de EEUU señaló que, pese a que Fidel Castro está fuera de los escenarios políticos, la situación en la isla "no ha cambiado mucho bajo su hermano", Raúl, señalando además que el gobierno cubano debe dar señales de cambio.
En efecto, para Clinton, son cuatro pilares los que la política de su país hacia Cuba debe basarse: libertad y democracia; un transición sin violencia; una mayor cooperación de EEUU con sus aliados en la Unión Europea y en América Latina; y más apoyo moral y financiero a los movimientos democráticos en la isla.
En cuanto a si levantará el embargo contra la isla de llegar a la Casa Blanca, Clinton señaló que "dependerá de lo que decida hacer Cuba".
"No creo que debemos hacer cambios generales en nuestras políticas en estos momentos", agregó al respecto.
Acuerdos de Libre Comercio
En línea con la política general de su partido, la ex primera dama se mostró nuevamente a favor de los tratados de libre comercio (TLC), siempre y cuando sus beneficios no sean acaparados por unos pocos en detrimento de la mayoría.
En su opinión, una mala distribución de la riqueza "no va a responder a los problemas de pobreza y desigualdad salarial" en el área.
También se refirió, en particular, al TLC con Colombia. Clinton subrayó, en este sentido, que no la satisfacen aún los esfuerzos que el gobierno de Álvaro Uribe lleva adelante para combatir la impunidad.
"Quiero una relación buena y fuerte con Colombia, pero quiero ver más pruebas de que se acabará con la violencia dirigida a sindicalistas... y que los responsables rendirán cuentas", manifestó.
En la entrevista no quedó fuera la tensión electoral que se vive estos días en EEUU, país en el que tiene lugar una de las campañas más disputada y abierta de los últimos 50 años.
Si bien se la acusa de ser una mujer "fría" y "polarizante", que en ello radicaría la razón por la que eso "no conecta" con la gente, Clinton no le dio importancia a dichos comentarios, consciente del camino que debe transitar una mujer en la política. "Mis amigos y mis colaboradores saben quién soy, y ahora cada vez más votantes en todo el país también lo ven porque, obviamente, estoy rompiendo barreras", señaló.