|
En una reunión de los principales dirigentes comunistas para analizar la labor del comité disciplinario en 2006, se destacó que el PCCh "seguirá trabajando para conseguir limpieza y transparencia".
La labor anticorrupción lanzada por el Gobierno de Hu "debe ser integrada en las campañas económicas, políticas y culturales del país y en el desarrollo del Partido", señaló un comunicado del Politburó publicado por la agencia estatal Xinhua.
Este año, la campaña anticorrupción se ha intensificado a raíz del escándalo de malversación del mayor fondo de pensiones del país, en el que estuvo implicado, entre muchos otros, el hasta entonces secretario general del PCCh en Shanghai, Chen Liangyu.
En el escándalo más reciente, Du Shicheng, secretario general del PCCh en Qingdao (subsede olímpica en los JJOO de 2008), comenzó a ser investigado el pasado fin de semana por supuesto uso indebido de fondos públicos y "violación de la disciplina del Partido".
También este año fue destituido el teniente alcalde de Pekín, Liu Zhihua, acusado de malversar fondos destinados a los preparativos para los Juegos Olímpicos de 2008.
Algunos expertos extranjeros señalan que algunas de estas campañas fueron lanzadas por el presidente Hu para apartar de la política a algunos de sus rivales, como en el caso de Chen y otros líderes de Shanghai que no comparten las mismas ideas que el actual Gobierno.
El llamado 'grupo de Shanghai', según estos análisis, apoya una política centrada en el crecimiento económico, en la línea del anterior presidente chino, Jiang Zemin, mientras que Hu y el primer ministro, Wen Jiabao, intentan crear un programa más social, basado en frenar las desigualdades que ha traído el desarrollo.
Más pobres ahora que hace cuatro años
Pese al desarrollo de China, que la llevó a ocupar el cuarto puesto de las economías mundiales, los habitantes del país se ven a sí mismos más pobres ahora que hace cuatro años, según una encuesta nacional hecha pública hoy por la prensa estatal.
De acuerdo con el informe anual sobre desarrollo, elaborado por la Academia China de Ciencias Sociales, un 54 por ciento de los encuestados creen que sus rentas se encuadran en el grupo 'bajo' o 'medio-bajo', mientras que en 2002 sólo un 41 por ciento se colocaban a sí mismos en estos grupos.
Según Li Peilin, sociólogo de la academia estatal y uno de los autores del informe, la evolución muestra que los chinos han tomado conciencia del aumento de diferencias entre el sector más rico del país y el más pobre.
China superó en 2000 el 0,4 por ciento en el Coeficiente de Gini, índice que mide las desigualdades entre ricos y pobres (0 es completa igualdad y un 1 el máximo de desigualdad).
Según el índice, a partir del 0,4 por ciento puede haber alarma social, y actualmente China, donde se produjeron 85.000 protestas sociales en 2005, tiene un coeficiente de 0,47.
Ante esta situación, el gobierno ha lanzado en los últimos dos años una serie de campañas para intentar reducir la diferencia de rentas entre ricos y pobres, especialmente con programas de desarrollo rural, aunque la encuesta hecha pública hoy reveló que los chinos no ven la diferencia campo-ciudad como una de las más graves.
En una lista de grupos sociales enfrentados, los encuestados señalaron que la pareja de colectivos donde hay más conflicto de clase es 'los líderes y el pueblo'.
El autor del informe anual también advirtió que la insatisfacción no sólo está creciendo en los grupos sociales de renta baja, sino también en las clases media y alta.
China considera que en el país hay unos 23 millones de pobres, aunque atendiendo a los estándares de las Naciones Unidas (personas que viven con menos de un dólar al día) la cifra se elevaría a unos 160 millones, más del 10 por ciento de la población.
|