El sitio de intercambio de vídeos en Internet YouTube lleva bloqueado más de dos días en China, después de que se colgaran vídeos sobre las protestas de la pasada semana en Lhasa, según denunciaron hoy internautas del país asiático.
A la página web del diario británico "The Guardian", una de las primeras que publicó fotos de las protestas, tampoco se puede acceder desde Pekín, según pudo comprobar Efe.
Es la segunda vez en medio año que China censura YouTube, una de las páginas web más populares del mundo.
La primera ocasión fue en octubre de 2007 cuando se celebró el XVII Congreso del Partido Comunista de China, un evento quinquenal que suele ir acompañado de un aumento del control informativo.
El país asiático, que ya es según algunos estudios el que más internautas tiene en el mundo (más de 220 millones), es también uno de los que mayor censura ejerce en la red.
Otras webs como la de la emisora británica BBC o las de grupos pro derechos humanos como Amnistía Internacional o Reporteros Sin Fronteras llevan ya varios años bloqueadas.
Mintras tanto, los disturbios continuaban el domingo en una provincia vecina de Tíbet, dos días después de que estallaran las violentas protestas de los tibetanos contra el Gobierno chino en Lhasa, que según los representantes exiliados de la región han dejado 80 muertos.
El Centro Tibetano de Derechos Humanos y Democracia dijo en su página de Internet que al menos siete personas habían muerto en las protestas. Un responsable policial contactado por teléfono negó tal declaración.
Los nuevos disturbios se produjeron porque el Dalai Lama, el líder espiritual de Tíbet y Premio Nobel de la Paz que huyó a India en 1959, solicitó una investigación para averiguar si se estaba produciendo un genocidio cultural - intencionado o no - en su tierra natal.
"La nación del Tíbet está afrontando un serio peligro. Aunque el Gobierno de China lo admita o no, hay un problema", dijo a los periodistas el Dalai Lama, acusado por Pekín de ser un separatista.
En tanto, las tropas anti-motines bloquearon Lhasa, una remota ciudad en lo alto del Himalaya cerrada para los periodistas extranjeros sin permiso y ahora prohibida para los turistas. Las autoridades intentan evitar con el bloqueo una repetición de la violencia del viernes, la más seria en casi dos décadas.
Tíbet es uno de los varios temas que causa irritación al gobernante Partido Comunista, en un momento de creciente atención sobre China.