El Presidente chino, Hu Jintao, aseguró que su país "no será una amenaza militar" y que no se "sumará a la carrera armamentista", en el tercer día de su
visita oficial a Japón, la primera de un jefe de Estado chino al archipiélago vecino en diez años.
"China tiene una política militar defensiva y no se sumará a la carrera armamentista", declaró Hu en un discurso pronunciado ante un grupo de invitados de la prestigiosa universidad Waseda de Tokio. "No nos convertiremos en una amenaza militar para ningún país. Nunca pretenderemos la hegemonía o el expansionismo", sostuvo durante esta intervención transmitida en directo por la televisión nipona.
Hu inició el martes una visita de cinco días a Japón, destinada a consolidar las relaciones entre ambos vecinos.
Japón, y su aliado protector Estados Unidos, suelen mostrar su preocupación frente al aumento del presupuesto militar chino, en alza de más del 10% anual desde hace 20 años.
Las relaciones sino-japonesas estuvieron durante mucho tiempo opacadas por históricos desacuerdos vinculados a la ocupación parcial de China por parte de Japón entre las décadas del 30 y el 40.
El miércoles, en una declaración conjunta adoptada en Tokio, ambos insistieron en el futuro y en la actitud pacífica de Japón desde la Segunda Guerra Mundial, sin evocar el pasado.
El Presidente chino fue cálidamente aplaudido cuando agradeció a Japón sus préstamos a bajas tasas de interés durante varios años para apoyar el despegue económico de su país. "Hemos alcanzado una tasa de crecimiento sin precedentes pero sabemos también que todavía somos el mayor país en desarrollo del mundo", añadió. "Todavía tenemos un largo camino por recorrer para construir una sociedad más fuerte para más de 1.000 millones de personas y asegurar comodidad a todos los habitantes. Debemos seguir desplegando con paciencia nuestro esfuerzo", reconoció Hu.
Subrayó que China mantendrá su política de "puertas abiertas" a las inversiones extranjeras pero seguirá aplicando "su ideología de socialismo con características chinas".