La República Popular China ha lanzado una campaña nacional para desactivar la protesta en vistas a los Juegos Olímpicos de Pekín, informó la televisión estatal el lunes, días después de que un motín en el sudoeste del país marcó las volátiles tensiones sociales.
Con autoridades ansiosas de presentar a China con una nación armoniosa durante los Juegos de agosto, el gobierno ha ordenado a los funcionarios locales que desactiven campañas de petición por parte de ciudadanos descontentos y que eviten “incidentes masivos”, tales como mitines y manifestaciones de acuerdo con los informes de noticias.
“Las Olimpíadas de Pekín se están acercando y el llevar a cabo trabajos de petición y estabilidad, proteger la armonía social y la estabilidad, y asegurar que las Olimpíadas de Pekín se desarrollen sin incidentes ni problemas se ha convertido en una difícil batalla que cada departamento en cada nivel debe ganar”, afirmaba un reporte de una video conferencia a nivel nacional sobre una campaña de estabilidad que se llevaba a cabo el sábado.
“Ahora estamos ingresando en un estado de guerra”, aseguraba el informe sobre un sitio web del gobierno local en la provincia del este de Zhejiang (http://www.dqnews.com.cn).
Todavía, en el preciso momento en que los funcionarios estaban realizando planes para los Juegos libres de protestas, un condado en la provincia sudoccidental de Guizhou era sacudida por manifestaciones contra abusos de la policía y funcionarios.
Miles de asediaron las oficinas del gobierno en el condado de Weng'an, Guizhou. La jefatura de la policía local fue encendida y los vehículos policiales destrozados luego de que se difundieran reclamos de que las autoridades habían encubierto la muerte de una chica adolescente.