Jiménez empezó la alocución de la ceremonia solicitando, al fundador del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica chilena, el general retirado Juan Emilio Cheyre, que le ayudara para saber cómo actuar ante lo que estaba sucediendo, en referencia al episodio sucedido con la estudiante.
“Ocupan la violencia cuando tienen falta de argumentos”, fueron las palabras precisas con las que la ministra hizo referencia al incidente, al comenzar su discurso de cierre del MOEA.
Posteriormente inició la lectura de su mensaje ante una audiencia de jóvenes universitarios que acababan de participar de un simulacro de la OEA en Santiago de Chile, ante la atenta observación de los medios que allí acudieron para reportearla.
La alocución se refirió al progreso que ha registrado la cobertura de la educación pública en Chile, así como también sobre el desafío de la equidad en la calidad al que se enfrenta.
“La educación superior dejó de ser elitista”, señaló la ministra. Agregó que se ha promovido el ingreso de los sectores más vulnerables.
También destacó sobre las generaciones de familias que por primera vez acceden a la educación terciaria: un 70 % de los nuevos ingresantes.
Incidente
Luego, la ministra hizo una pausa, para mencionar el episodio de la “joven que me quiso duchar”. “Me quedé con preguntas”, señaló la funcionaria chilena.
Indicó que tras preguntar a muchos profesionales sobre lo que había sucedido, llegó a la conclusión de que sólo el 10 % de los estudiantes no fueron integrados con un comportamiento democrático.
Finalizó con lo que consideró es el desafío que tienen los jóvenes, que se comportan de manera no democrática: “saber manejar su frustración con mecanismos distintos a la violencia”