El ex candidato independiente a la presidencia de Chile Marco Enriquez-Ominami anunció que el próximo domingo votará por el aspirante de la coalición gobernante Concertación, el ex Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
"Declaro formalmente mi decisión de apoyar al candidato de este pueblo, el del 29% de chilenos que votaron el 13 de diciembre", dijo en alusión al porcentaje obtenido en la primera vuelta por el Senador Frei, quien quedó 14 puntos porcentuales por detrás del derechista Sebastián Piñera, pero pasó a la segunda ronda.
Enríquez-Ominami, que en junio del pasado año renunció al Partido Socialista y a la Concertación y se postuló como candidato independiente, explicó en una comparecencia pública que tomó esta decisión "ante la incertidumbre de que la derecha pueda impedir la marcha de Chile hacia su futuro".
"Es de mi responsabilidad contribuir en lo que pueda para que eso no ocurra", remachó el ex candidato, quien dio "libertad de acción" a sus seguidores.
"La libertad de todos ustedes no está puesta en duda al ejercer la mía; ustedes son los únicos jueces de su conciencia y su voto, y yo respeto sin exclusión alguna su decisión", puntualizó.
Como vino haciendo desde que en la primera vuelta, el pasado 13 de diciembre, fue apeado de la contienda electoral, Enríquez-Ominami recalcó que "Frei y Piñera son personas del pasado".
"Con ellos no podemos construir el futuro. Sin embargo, de la derecha, que es la base de sustentación de la candidatura de Piñera, nos separa un abismo que es irreconciliable", agregó.
"Con el mundo llano de la Concertación nos entendemos bien, con esos hombres y mujeres compartimos una mirada de futuro que nos acerca", argumentó el todavía Diputado, quien anunció la creación de un partido político "programático, moderno y democrático".
Afirmó además que son sus ideas las que vencieron el 13 de diciembre, en alusión a la votación que se desarrolla en el Congreso de algunos proyectos de ley cuya aprobación puso como condición para definir su postura para la segunda vuelta.
La derecha se opuso a uno de esos proyectos, relacionado con los derechos de uso de aguas, en una actitud que consideró propia de ese sector político, del que se siente, insistió, separado por un abismo.
Frei y Piñera se concentraron en los últimos días en conquistar al electorado de Enríquez-Ominami, que en la primera vuelta sumó el 20% de los votos.
El empate técnico entre ambos dado a conocer por una encuesta de Mori hace que cualquier variación, por mínima que sea, pueda decidir quién será el ganador de los comicios. De hecho, poco antes del anuncio del ex candidato independiente, la directora de Mori, Marta Lagos, comentó que si este apoyaba a la candidatura de Frei, "esto podría tener un impacto" en el resultado final.
Enríquez-Ominami advirtió que votará por Frei, pero manteniendo todas las críticas que en los últimos meses hizo a las directivas de los partidos políticos chilenos y en especial a los de la Concertación.
"Nos mueven sólo ideas. No he negociado ni negociaré nada (...). No me verán en cargo alguno en el próximo Gobierno. Seremos independientes, cualquier que sea el Presidente que salga elegido el próximo domingo", explicó.
El legislador anunció que hará una "oposición constructiva, rigurosa y combativa" y remachó que Frei y Piñera "son demasiado partícipes del oscuro pasado de Chile".
Pero sus críticas fueron más mordaces con "el sector que apoya a Sebastián Piñera", en el que dijo que está "gran parte de quienes llenaron de luto a nuestra patria".
"Son los cómplices de quienes asesinaron a mi padre, y hoy día no se arrepienten de nada, sino que se enorgullecen de haber asesinado a mi padre", Miguel Enríquez, fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR) muerto durante la dictadura militar de Augusot Pinochet (1973-1990) por disparos de los agentes del Estado.
"Desde ese dolor está la distancia infranqueable que nos separa de la candidatura de la derecha", concluyó.