Chávez descartó que vaya a pelear con su colega brasileño Luiz Inácio Lula da Silva por la producción del etanol, y acusó a Estados Unidos de utilizar el tema para tratar de generar divisiones en la región.
"Hay toda una estrategia para tratar de ponernos a pelear con Brasil en torno a este tema (el etanol). Nosotros no pelearemos con Brasil en torno a este tema. Nosotros no pelearemos con Lula en torno a este tema. Jamás pelearemos con Lula, jamás pelearemos con Brasil, en eso estamos muy claro, nuestro enemigo es el imperio norteamericano", dijo Chávez durante un acto en un teatro capitalino que fue transmitido en cadena de radio y televisión.
El mandatario venezolano alabó los avances tecnológicos logrados por Brasil para producir etanol a partir de caña de azúcar porque eso "nos permite sustituir uno de los componentes más contaminantes de la gasolina que es el tetraetilo de plomo".
"Una cosa muy distinta es utilizar el etanol para inyectarlo a la gasolina como un aditivo para sustituir un elemento contaminante por uno ecológico", acotó.
Chávez afirmó que la propuesta de Lula sobre el uso del etanol es una "cosa muy distinta" a la que plantea Bush de "sustitución de gasolina por el etanol. Ahí esta la locura".
Sostuvo que para reemplazar la gasolina que consume Estados Unidos se requeriría sembrar "casi todas las tierras cultivables de este continente", y eso podría originar un desequilibrio natural. "Esto es como para acabar ya finalmente con el mundo...esa propuesta pudiera ser desencadenante de no se cuantas rebeliones populares y de violencia en el mundo", añadió.
El bolivariano indicó que "nosotros estamos trabajando una propuesta alternativa", pero no ofreció detalles. "Así como derrotamos al ALCA en este continente derrotaremos ahora al ALCO", dijo al referirse a la propuesta estadounidense sobre el uso del etanol.
Insistió en que de la derrota del planteamiento del gobierno estadounidense sobre el etanol "dependen en buena medida el futuro de nuestros pueblos, de la integración de nuestros pueblos...además es una propuesta mal intencionada, trae la intención de dividir".
Aseguró que las críticas hechas por el gobernante cubano, Fidel Castro y él sobre el etanol no son para atacar Lula, sino "contra el imperio norteamericano".
"Produzcamos alimentos, pero no para los vehículos. Produzcamos alimentos para la gente", agregó.
La declaración de Chávez se produce a menos de una semana de una cumbre de presidentes suramericanos sobre energía que se realizará entre el 16 y 17 de abril en la isla venezolana de Margarita, a la que asistirá Lula junto con otros mandatarios de la región.
Vergüenza por beber alcohol
"Es un problema de salud pública los accidentes de tránsito en Venezuela y el consumo de alcohol lo incrementa", aseguró el presidente venezolano, para quien le "sorprende" que algunos jerarcas de la Iglesia Católica criticaran la medida de Ley Seca implementada en el más reciente operativo de Semana Santa.
"No deja uno de asombrarse con ciertas cosas, por ejemplo al hacer esos comentarios algunos sacerdotes manifestando su desacuerdo con la regulación, porque tampoco fue una ley seca que se prohíbe terminantemente, no. Una regulación al consumismo destructivo que tanto daño le hace a esta nuestra sociedad".
"Entonces uno vio al mismísimo Cardenal de nuestra iglesia católica, diciendo que debería flexibilizarse la medida y otros sacerdotes atacándola. Se que son una minoría, pero como son los que dan la cara, que vergüenza. La iglesia católica debería exigirle mucho más al gobierno y a la sociedad, el no consumo de bebidas alcohólicas, el no consumo de cigarrillos, el vicio, cuanto daño hace eso, no solo a la salud de los individuos, sino a la salud colectiva", dijo.
Chávez realizó un llamado a todos los venezolanos, aseverando que "más allá de las medidas que el gobierno siga implementando al respecto, hago un llamado a la conciencia. Debe darnos vergüenza, Venezuela es uno de los países que más consume bebidas alcohólicas en este planeta".
Recordando el 11 de abril
Chávez también rememoró los sucesos del 11 de abril, ratificando que la revolución ha llegado para quedarse y que no tienen vuelta atrás.
"En estos días se cumplen cinco años porque ustedes saben que el golpe comenzó temprano en el año 2001, desde noviembre, diciembre y por estos días estaba en su máxima tensión el país, por estas horas del 10 de abril de 2002, recordémoslo por un segundo para nunca olvidar y para decirle a nuestros enemigos internos y a sus amos allá en Washington, que más nunca volverán, que aquí llegó la revolución y que no tiene vuelta atrás".