Hugo Chávez fue invitado a la asunción de Dmitry Medvedev como presidente ruso en mayo.
Si acepta la invitación, el líder venezolano podría aprovechar la oportunidad para firmar un contrato para comprar cuatro submarinos diésel de clase Kilo, acordado a comienzos de este año informó el periódico Kommersant.
Kommersant agregó que el contrato por los submarinos, por un valor de 1.000 millones de dólares, había estado listo para ser firmado en febrero.
Venezuela está buscando un préstamo por aproximadamente 800 millones de dólares por parte de un banco ruso, probablemente de la agencia de deudas oficial de Rusia, Vneshekonombank, para algunas de las compras de armas, precisó el diario, y añadió que todavía no se ha acordado el préstamo.
El diario dijo que Venezuela también quiere comprar 12 aviones de transporte militar Ilyushin Il-76, mientras que Rusia está interesada en venderle a Caracas su nueva generación de naves de combate Sukhoi Su-35, que aún están en prueba.
Venezuela es el cuarto mayor comprador de armas de Rusia, luego de China, India y Argelia.
Chávez, un socialista y feroz crítico de Estados Unidos, hace visitas regulares a Rusia, el segundo mayor exportador de petróleo del mundo, y ha elogiado al presidente Vladimir Putin por enfrentarse a Washington.
Rusia está buscando reforzar sus exportaciones de armas a América Latina, en tanto algunos de sus clientes tradicionales, como India, han expresado preocupaciones por entregas tardías y aumentos de precios en sus armas.
El submarino de clase Kilo, conocido en Rusia como Proyecto 636, tiene un desplazamiento sumergido de aproximadamente 4.000 toneladas, y está considerado como uno los submarinos diésel más silenciosos del mundo. Transporta un total de 18 torpedos.