El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, recibió anoche a 14 familiares de 46 rehenes que están en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y ofreció "toda la ayuda" posible como intermediario para lograr un acuerdo humanitario entre el gobierno colombiano y la guerrilla.
El encuentro forma parte de los esfuerzos para buscar un acuerdo humanitario entre el gobierno del presidente colombiano Álvaro Uribe y las FARC que permita la liberación de políticos, policías y militares en cautiverio.
"Yo venía con un compromiso, pero después de estrechar las manos de ustedes (los familiares), después de haber (oído) la intervención de cada uno... el compromiso lo que ha hecho es crecer, yo le pido a Dios, creyente como soy, que nos ayude", dijo Chávez durante el encuentro por la noche en Caracas.
"He decidido aceptar el pedido de ser, en una primera aproximación, una especie de observador y garante, y por tanto a actuar, ayudar con acciones", destacó.
Chávez se dirigió en primera persona a Manuel Marulanda, jefe de las FARC: "Te habla Chávez, desde aquí, desde el Palacio de Miraflores. Espero una señal tuya, para que cada señal sea un paso más en ese desatrancar el juego y que no nos encerremos en posiciones que han cerrado el paso a otros facilitadores", dijo Chávez.
Y añadió: "Desde mi corazón le pido a Álvaro (Uribe) que siga facilitándonos la tarea y, por otra parte, a la guerrilla que nos responda. Ellos sabrán cómo. O por otras vías que en otras ocasiones hemos usado".
Chávez insistió en la necesidad de que las partes cedan para que se pueda concretar un intercambio humanitario y reiteró el ofrecimiento de prestar el territorio venezolano para un posible encuentro entre el Gobierno y las FARC.
“Estemos todos con la mejor disposición de ceder aunque sea un poquito", insistió el gobernante venezolano, quien en ese sentido anunció su intención de indultar a 27 colombianos que fueron condenados a seis años de prisión a finales de octubre del 2005, acusados en Venezuela de planear un complot que incluía el asesinato de Chávez.
Por su parte, los familiares de los secuestrados perecen depositar esperanzas en la intervención de Chávez. "Nosotros sabemos que las FARC tienen respeto por Chávez", señaló Yolanda Pulecio, la madre de Ingrid Betancourt, la ex candidata presidencial que se encuentra en cautiverio desde 2002. Gustavo Moncayo, el padre de otro rehén, reconoció que el presidente venezolano "tiene la llave" para destrabar el conflicto.
La reunión es considerada la antesala de un encuentro que Chávez mantendrá a fines de agosto, en Colombia, con su par Álvaro Uribe.
El mandatario venezolano expresó repetidamente su disposición a dialogar directamente con la guerrilla colombiana para lograr un canje humanitario de secuestrados.
"Desde hoy comenzaremos a trabajar para tratar de hacer contacto con el alto mando, el secretariado de la FARC, de forma tal que podamos ir oyendo posiciones", indicó Chávez.