El presidente venezolano, Hugo Chávez, ordenó el domingo a su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) activar de forma inmediata la vía de la enmienda constitucional para intentar nuevamente instaurar la reelección presidencial ilimitada.
"¡Chávez no se va, Chávez se queda! Yo les doy mi autorización al PSUV, al pueblo venezolano, para que inicien el debate y las acciones para lograr la enmienda constitucional y la reelección del presidente de la República, y estoy seguro que ahora sí lo vamos a lograr", declaró el mandatario en un acto transmitido en cadena nacional obligatoria de radio y televisión.
"¡Vamos a demostrar quién manda en Venezuela! (...) tienen mi aprobación para tomar las acciones que haya que tomar y yo, si Dios quiere, ¡estoy listo para estar con ustedes hasta el 2019, hasta el 2021!", agregó, durante un discurso en el marco de la toma de posesión del nuevo alcalde del municipio caraqueño de Libertador, el oficialista Jorge Rodríguez.
En diciembre de 2006, Chávez fue reelegido para un segundo y último período consecutivo de seis años, hasta 2012, según dicta la vigente Constitución Bolivariana, aprobada en 1999 y que sólo admite una reelección presidencial sucesiva.
El gobernante había dicho que no insistiría en promover la reelección presidencial ilimitada después de la derrota en las urnas hace un año de una reforma constitucional que presentó y que incluía esa propuesta.
Pero tras la victoria de la oposición en cinco estados y cerca de un 20 por ciento de las alcaldías en las elecciones regionales del pasado 23 de noviembre y la, según las palabras de Chávez, "actitud fascista" adoptada por esos nuevos gobernadores y alcaldes, decidió intentar de nuevo la aprobación de esa medida.
"Ahora, viendo esto que está pasando, ahora viendo más clara la gran amenaza que se cierne sobre el pueblo venezolano, pues ahora yo digo: '¡ustedes tienen razón, uh, ah, Chávez no se va!", declaró el mandatario mientras era aplaudido por sus seguidores.
La enmienda constitucional puede activar mediante las firmas de un 15 por ciento de los ciudadanos inscritos en el registro electoral, para lo cual se requiere la iniciativa de un 30 por ciento de los integrantes de la Asamblea Nacional (AN), de 167 miembros (casi todos afectos al Gobierno) o la propuesta del presidente.
La propuesta de enmienda, independientemente de la vía de activación, debe ser entregada al Consejo Nacional Electoral (CNE) y sometida a referendo popular.
La oposición ha criticado la pretensión de Chávez de replantear la medida y ha dicho que su activación sería ilegal, puesta que ya fue presentada con la reforma constitucional y rechazada en las urnas.
Echó al cónsul
Mientras tanto el presidente colombiano Alvaro Uribe retiró a su cónsul de la ciudad de Maracaibo, la segunda ciudad más grande de Venezuela, horas después de que Chávez amenazara con expulsar al funcionario tras descubrir que manifestó en privado su agrado por las victorias de la oposición en importantes estados durante las elecciones municipales y estatales de la semana pasada.
En una conversación por teléfono, al parecer grabada por agentes de inteligencia venezolanos, Carlos Galvis dijo que las victorias de la oposición eran muy buenas noticias. La grabación fue presentada en la televisión estatal por el comentarista Alberto Noria.
Chávez pidió a Uribe que convocara rápidamente a Galvis de regreso a Bogotá o de lo contrario él mismo lo expulsaría.
Galvis lamentó que las fuerzas de seguridad del estado venezolano lo espiaran, y calificó la acción como una violación a uno de sus derechos fundamentales, el derecho a la privacidad.
El canciller venezolano Nicolás Maduro manifestó que la rápida respuesta del gobierno colombiano "nos parece positiva", y catalogó el comportamiento de Galvis como "irregular y negativo que lo inmiscuye en los asuntos internos de Venezuela".
Por su parte, el ex canciller colombiano Augusto Ramírez dijo al telenoticiero RCN que se trató de una "extralimitación de las obligaciones que son estrictamente consulares y por lo tanto no tiene que ver con la política interna de Venezuela", al referirse a la conversación de Galvis.
La cancillería colombiana aún no se pronunciaba oficialmente sobre el caso del cónsul.