Las principales conclusiones a las que arribó la Comisión de Relaciones Internacionales del Senado norteamericano, a través de un documento que elaborara con motivo de las posibles cursos de acción, ante la posibilidad de que Interpol confirme la existencia de nexos entre Venezuela y las FARC, indican la sugerencia de sancionar a Chávez, pero con cautela.
En efecto, en el informe que se plantean los pasos que seguirán al veredicto de la Interpol sobre autenticidad de la información del PC de Reyes, la Comisión senatorial deduce qué pasará si se prueba la cooperación entre el grupo rebelde y Caracas.
“Muchos han sugerido que se incluya a Venezuela como una nación que patrocina el terrorismo por su apoyo a las FARC. Si del computador de Reyes surge evidencia de una cooperación más cercana entre el grupo y Venezuela, crecerá la presión en el Congreso y en la administración para un cambio de política en esa dirección”, advierte el informe.
La ley que surja con motivo de dicha opción, de inclinarse por declarar a Caracas como país que patrocina al terrorismo, deberá construirse “con cuidado y flexibilidad para que garantice que las sanciones afecten a Chávez y no lo fortalezcan en sus posibilidades de movilizar la opinión pública a su favor, tanto en Venezuela como en el resto de AL”.
También se aconsejó a los legisladores asegurar que las sanciones que se lleguen a aprobar no dejen aislado a EEUU ni reduzcan su margen de maniobra para “empujar reformas constructivas en la región”.
En las recomendaciones se hizo además mención a los intereses comerciales norteamericanos. Venezuela ya está sujeta a una serie de restricciones, entre las que se encuentran la prohibición a la venta de artículos y servicios de defensa. Una nueva sanción no debe afectar las posibilidades comerciales de EEUU. El marco que se utilizaría para sancionar es la ley antiterrorista norteamericana, cuestión que restringe bastante el abanico de alternativas de sanciones que no restrinjan el comercio. Sin embargo se hizo memoria de que EEUU “ha usado sanciones selectivas contra otros países que han conducido al congelamiento de recursos o prohibido el viaje de funcionarios de ese gobierno y sus familias”.
El "staff" cree que las acciones serán más fuertes si se basan en apoyo regional. Sin ese apoyo las sanciones no serían tan efectivas o hasta contraproducentes. EEUU debe tener cuidado de no equiparar a otros países como simpatizantes del terrorismo por mantener agendas con Venezuela.
Teniendo en cuenta los intereses a largo plazo norteamericanos, la Comisión considera que es mejor que EEUU sea visto como respetuoso del proceso de la OEA, que ha sido útil hasta ahora para disipar las tensiones. En lugar de “hablar suave y usar un garrote", Washington debe ser persuasivo y dejar que el “garrote” se use multilateralmente y no unilateralmente. Las nuevas sanciones serían vistas como más legítimas si se implementan en un marco multilateral.