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El ex presidente de Liberia, Charles Taylor, habría ordenado a sus milicias comerse la carne de los enemigos capturados y de los soldados de la ONU, según testificó un ex colaborador cercano el jueves en el juicio que se le sigue a Taylor por crímenes de guerra.
"Él (Taylor) dijo que debíamos comerlos. Aun a la gente blanca de la ONU, dijo que podíamos usarlos como puercos para comer”, declaró ante el tribunal especial de la ONU para Sierra Leona, Joseph "ZigZag" Marzah, quien se describió a si mismo como el ex comandante del escuadrón de la muerte de Taylor.
Taylor, quien fuera uno de los jefes militares más temidos de África, enfrenta cargos por violación, asesinato, mutilación y reclutamiento de soldados infantiles durante el conflicto de 1991-2002. El ex mandatario se declara inocente.
Marzah, en su segunda aparición como testigo en el juicio contra su antiguo líder, dio detalles gráficos de atrocidades cometidas en Liberia y Sierra Leona, y de una cultura inculcada de violencia y brutalidad.
El miércoles, el mismo testigo había descrito cómo él había matado a tantos hombres, mujeres y niños que había perdido la cuenta. También afirmó haber abierto los estómagos de mujeres embarazadas por orden de Taylor.
Durante la contra interrogación de Marzah por su abogado, el antiguo líder de 60 años sólo frunció el ceño de vez en cuando. El abogado defensor desafió el testimonio de Marzah diciendo que estaba mintiendo y lo acuso de haberse acercado a los fiscales para evitar su propio castigo.
Cuando se le preguntó a Marzah sobre como él preparaba los cuerpos para comerlos dijo: "Cortábamos su garganta... tirábamos la cabeza, tomábamos la carne y la poníamos en un pote... Carlos Taylor sabe eso".
Marzah, de 49 años, es el vigésimo testigo de la fiscalía desde que comenzó el juicio a Taylor a principios de enero.
Más de 250.000 personas murieron en guerras entrelazadas en Liberia y Sierra Leona. En realidad, Taylor buscaba capturar los diamantes de la vecina Sierra Leona y desestabilizar su gobierno controlando y armando a los rebeldes.
Anteriormente, Marzah había testificado que tomaba armas, algunas almacenadas en la mansión presidencial de Taylor, iba a Sierra Leona y volvía a Liberia con diamantes, que entregaba a Taylor.
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