El Presidente de Sudán, Omar al Bashir, anunció un alto el fuego unilateral en la región de Darfur. El gobernante sudanés anunció que la suspensión de las operaciones es "inmediato" e "incondicional" en la clausura de una conferencia abierta el mes pasado para impulsar las negociaciones de paz en la zona.
Sin embargo, el Movimiento Justicia e Igualdad (JEM), el principal grupo rebelde en la región sudanesa de Darfur, consideró que el alto el fuego no es serio.
El Subcomandante general del grupo, Suleiman Sandal, indicó que el JEM no dejará de combatir a las fuerzas gubernamentales en la región hasta que haya "un acuerdo marco que garantice el derecho de movimiento". "No podemos cesar los ataques a cambio de nada", añadió.
El Presidente Al Bashir dijo que un comité de observadores de la Misión de Paz de la ONU y de la Unión Africana en Darfur se encargará de cumplir con la suspensión de las operaciones militares del Ejército sudanés a la que se comprometió el Gobierno.
El anuncio de Al Bashir se dio a conocer mientras se espera que la Corte Penal Internacional (CPI) se pronuncie sobre una petición de arresto contra el gobernante solicitada por el fiscal jefe del tribunal, Luis Moreno Ocampo, por su papel en la guerra de Darfur.
Ocampo acusó a Al Bashir de crímenes de guerra y genocidio, pero la orden de arresto tiene que ser ratificada aún por los jueces de la CPI, que pidieron documentación adicional antes de decidir al respecto.
El Consejo de Seguridad de la ONU también tiene la potestad de pedir la suspensión de procesos judiciales que lleva a cabo la CPI, por razones extraordinarias.
De confirmarse las diligencias judiciales, Al Bachir sería el primer gobernante en ejercicio que responde ante un tribunal internacional.
La guerra de Darfur estalló en febrero de 2003 y causó cerca de 300.000 muertos y unos dos millones y medio de desplazados.
El Presidente de Sudán hizo el anuncio del alto al fuego al clausurar una "Iniciativa del Pueblo de Sudán" sobre Darfur que fue abierta el 16 de octubre pasado y que pretendía ser una conferencia de paz sobre esa región.
Pero grupos rebeldes y la oposición sudanesa se negaron a participar en esta conferencia, que calificaron como una "pérdida de tiempo".