El oficial llegó con el deportado a Cartagena (norte colombiano) donde informó que fue detenido por las autoridades de Panamá en una carretera del norte de este país, mientras intentaba escapar a Costa Rica.
Murcia Guzmán, un ex ayudante de cámara de televisión de 30 años, fue capturado después de que las autoridades de Colombia ordenaran ayer su detención y la de otras seis personas acusadas de concierto para delinquir y enriquecimiento ilegal por medio de la firma DMG, que lleva las iniciales de su fundador.
"Debo destacar el gran apoyo del señor presidente de Panamá, Martin Torrijos y de las demás autoridades panameñas", manifestó el director de la Policía de Colombia a su llegada.
El oficial colombiano explicó que Murcia Guzmán estar bajo fuertes medidas de seguridad en un lugar no revelado, debido a que "corre riesgos" por los cuantiosos intereses económicos que manejaba. Agregó que el empresario será sometido a los trámites para legalizar su deportación, se entregará a la Fiscalía y luego será trasladado a Bogotá.
La detención se logró pese a que el abogado del empresario, Abelardo de la Espriela, se había comunicado ayer con él por teléfono para afirmar que su cliente se entregaría si le garantizaban su seguridad.
DMG amasó una inmensa fortuna con la recepción de dinero a cambio de tarjetas prepagadas para comprar productos y servicios y del pago de altos intereses. No obstante, la Fiscalía de Colombia acusó a la empresa de crecer gracias al blanqueo de dinero.
Las 60 sedes de la empresa en 20 regiones colombianas fueron ocupadas por las autoridades luego de que el Ejecutivo colombiano decretara el pasado lunes el estado de emergencia social para afrontar la quiebra de numerosas "pirámides" financieras que ofrecían triplicar el dinero y estafaron a miles de colombianos.
Sin embargo los abogados y socios de la compañía, entre ellos varios extranjeros, aseguraron que ésta no era una "pirámide" y que su "exitoso" modelo de negocios se estaba vendiendo por medio de franquicias a otras naciones.
El empresario brasileño Alexandre Ventura Nogueira dijo el martes en Bogotá que la franquicia de DMG para Panamá costo 3 millones de dólares. También se intervinieron esta semana las que al parecer eran filiales de DMG en Ecuador y Venezuela.
Mientras tanto en Colombia se indicó que, al menos, 2 millones de personas tenían relación con el esquema de las firmas que captan dinero por fuera del sistema bancario. DMG aseguró que unos 200.000 colombianos dependen económicamente de su actividad y en varias ciudades colombianas se han realizado marchas de apoyo al consorcio que también gestiona un canal de televisión por cable.