Ban Ki-moon, quien se desempeña como Ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, se reunirá con el Presidente chino Hu Jintao y otros altos funcionarios en Pekín.
La cancillería surcoreana informó que los funcionarios discutirían las sanciones, pero no dio detalles. Seúl y Beijing se mostraron reacias para hacer cumplir las sanciones impuestas por el ensayo del 9 de octubre, ante el temor de que agravaran las tensiones.
El funcionario dijo que quería participar activamente en la resolución de la crisis nuclear y prometió designar a un enviado especial de la ONU a Corea del Norte cuando asuma su puesto en la organización, en enero de de 2007. "Intentaré jugar un rol activo en la resolución pacífica del problema nuclear con Corea del Norte".
Según corresponsales en la región, Ban Ki-moon discutiría con el Presidente chino de qué manera ambos países aplicarían las sanciones comerciales y económicas a Corea del Norte, impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU, en respuesta a la prueba nuclear de Pyongyang.
Esta semana, China anunció que el líder norcoreano Kim Jong Il dijo a Tang, quien visitó Pyongyang como enviado personal de Hu, que no tenía planes de realizar un segundo ensayo, pero daría ese paso en caso necesario.
El Canciller chino, Liu Joanchao, le dijo a los periodistas antes de la visita del funcionario surcoreano, que el Gobierno de Pekín quería "reforzar la cooperación con Corea del Sur para promover el restablecimiento de las conversaciones de los seis países (Estados Unidos, Corea del Norte, Corea del Sur, China, Japón y Rusia) y aliviar las presentes tensiones". Dijo además que esperaba que la visita de Ban sirviese para "alcanzar el objetivo de eliminar la capacidad nuclear de la península coreana y preservar la paz y la estabilidad en el noreste asiático".
Pekín es el aliado más cercano de Corea del Norte y juega un papel esencial en el envío de ayuda y en el comercio con Pyongyang. Sin embargo hasta el momento, China ha tenido poco éxito en persuadir a Corea del Norte que vuelva a la mesa de negociaciones.
China teme que si las sanciones son muy severas, éstas puedan provocar el colapso económico de Corea del Norte y en consecuencia, desestabilizar la región.
Presión por las sanciones
Estados Unidos ha tratado de ejercer presión sobre Corea del Norte, mientras busca hacer que se cumpla la resolución del Consejo de Seguridad para imponer sanciones en respuesta al ensayo atómico.
El Departamento de Estado norteamericano informó el jueves que analizaba la imposición de sanciones adicionales contra el Norte.
En tanto, el Embajador estadounidense en Corea del Sur, Alexander Vershbow, intensificó el viernes su presión sobre Seúl para que avance más firmemente en las sanciones contra Corea del Norte, a fin de demostrar que "es inaceptable" el comportamiento del país comunista.
"Hemos pedido al gobierno (surcoreano) que se una a la comunidad internacional para evitar la proliferación de armas (nucleares de Corea del Norte), y entiendo que el gobierno contempla la posibilidad de involucrarse más en nuestra iniciativa de seguridad", dijo Vershbow.
Agencias