El legislativo de Ottawa podrá decidir, con su votación de hoy, extender la misión en Afganistán por dos años más de lo inicialmente acordado en la OTAN y dejar a sus efectivos hasta 2011.
La aprobación de la moción presentada por el gobierno del primer ministro Stephen Harper está asegurada, ya que el principal grupo de la oposición, el Partido Liberal, se ha comprometido a votar junto con el gobernante Partido Conservador.
El Bloque Quebequés y el socialdemócrata NDP, los otros dos grupos parlamentarios, ya han anunciado que votarán en contra.
Los conservadores aceptaron modificar la moción para incluir demandas liberales. La moción demanda que las tropas canadienses -unas 2.500 situadas en la problemática provincia de Kandahar- se centren más en reconstrucción que en combate.
Ottawa ha protestado en numerosas ocasiones a sus socios de la OTAN que las tropas canadienses están afrontando más riesgos que los de otras nacionalidades y ha demandado a Bruselas 1.000 soldados de otro país para combatir a los talibanes en el sur del país.
Pérdidas de Canadá en Afganistán
Desde el 2002, unos 80 soldados canadienses han muerto en Afganistán, lo que convierte a Canadá en el tercer país en número de bajas después de Estados Unidos y Gran Bretaña.
El gobierno canadiense todavía no ha asegurado el refuerzo de los 1.000 soldados y Harper ha amenazado con que las tropas canadienses abandonarán si no consiguen que otro país de la OTAN se comprometa luchar junto a sus militares.
El elevado número de bajas canadienses ha provocado un descenso del apoyo popular a la misión.
Para añadir más problemas al gobierno de Harper, esta semana se supo que este año el coste del despliegue militar en Afganistán será 1.000 millones de dólares superior a lo inicialmente calculado lo que amenaza con sumir en números rojos a las arcas públicas del país.
Notas relacionadas:
Afganistán: 47 muertos por un atentado y una operación aérea
Dividir Afganistán sería un error, según la OTAN