Los directivos de las cuatro principales entidades agropecuarios se volverán a reunir hoy con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, con el objetivo de encarrilar las negociaciones con el Gobierno para evitar una nuevo paro de los productores del campo.
Según las entidades, en más de 100 concentraciones y asambleas se esperará con ansiedad el resultado del encuentro, tras el cual los productores decidirán los pasos a seguir. "La gente está con un alto nivel de expectativas y con la decisión de protagonizar lo que haya que protagonizar", afirmó Buzzi, presidente de la Federación Agraria.
El fondo de la discusión sigue siendo el aumento de los impuestos a las exportaciones de soja, denominados retenciones, que provocó el paro de actividades de 21 días y cortes de rutas de los productores enojados con la medida adoptada por el ex ministro de Economía Martín Losteau.
El diputado oficialista Carlos Kunkel, muy cercano al ex presidente Néstor Kirchner, dijo ayer que el aumento de las retenciones no se modificará, ya que constituye "la política central" del gobierno para el sector agropecuario.
"Los ruralistas tuvieron la oportunidad de votar por los partidos políticos que consideraban que había que suprimir las retenciones, así funciona la democracia de acuerdo al modelo occidental que nosotros tenemos", dijo Kunkel.
"Ellos no tuvieron los votos suficientes como para variar una política central del Gobierno, nosotros no vamos a variar esta política central del Gobierno y esperemos que no usen la violencia armada según anunció (el dirigente) Alfredo De Angeli, que van armados a ejercer su derecho al reclamo", agregó.
Los productores agropecuarios decidieron el fin de semana mantenerse en estado de "alerta y movilización", pero no volvieron a cortar las carreteras como lo hicieron durante el lock out de 21 días que provocó el desabastecimiento de alimentos en las principales ciudades.
Mientras tanto, el Gobierno publicó ayer dos resoluciones en el Boletín Oficial, una que obliga a registrarse a los exportadores de carnes, después de que las ventas al exterior fueran suspendidas hace dos meses, y otra sobre las compensaciones a los pequeños productores de soja.
Sin embargo, el sector agropecuario era pesimista sobre la posibilidad de un acuerdo con la administración nacional por varias razones: primero, porque a pesar de lo anunciado oficialmente el domingo, no fueron reabiertas las exportaciones de carne; luego, porque tampoco se está cumpliendo la promesa de habilitar las ventas externas de trigo -hasta 100.000 toneladas-, y, finalmente, porque la presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a responsabilizar al agro por el aumento de los precios.
Voceros de la industria frigorífica, que pidieron expresa reserva de su nombre, confirmaron ayer que no se reactivaron los embarques, frenados desde marzo pasado. "Si los abren, lo van a hacer con cuentagotas", se sinceró un empresario de la carne.