La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó en la noche del miércoles un proyecto de ley que levanta las restricciones de viaje a Cuba, una de las promesas electorales del presidente Barack Obama.
Con 245 votos en favor y 178 en contra, los legisladores aprobaron un proyecto de ley presupuestario de 410.000 millones de dólares que permitirá a los cubano-estadounidenses viajar a la isla una vez al año, y no cada tres años como lo dice la legislación actual.
La iniciativa, que abarca poco más de 1.120 páginas, contiene un capítulo que, en la práctica, modifica el embargo impuesto por EE.UU. contra Cuba en 1962, en particular las restricciones de viaje establecidas en 2004.
El proyecto pasó ahora al Senado, donde afronta la oposición de muchos republicanos. Ambas medidas también tendrían que ser armonizadas en un sólo texto definitivo antes de ser enviado al Despacho Oval.
La medida para levantar las restricciones de viaje a la isla afrontó en su momento el veto del entonces presidente George W. Bush, pero ahora, con Obama en el poder, tiene más posibilidades de convertirse en ley, según observadores.
De hecho, el pasado 12 de enero, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, le comunicó al Comité de Relaciones Exteriores del Senado que el Gobierno está haciendo una "revisión" de la política de Washington hacia Cuba.
Entre otros elementos, el proyecto de ley presupuestario prohíbe el uso de fondos federales para hacer cumplir las restricciones de viaje impuestas contra los cubanoamericanos en EE.UU.
Bajo esa medida, los cubanoamericanos sólo pueden visitar a sus familiares en la isla una vez cada tres años.
Además, exige que el Departamento del Tesoro, responsable de hacer cumplir el embargo, elabore un informe detallado sobre cuánto dinero y personal dedica al cumplimiento del mismo.
También permite que el Gobierno de La Habana pague por las importaciones de productos estadounidenses cuando lleguen a puertos cubanos y no por adelantado como lo exige la ley actual.
Voces a favor y en contra
Desde el Senado, el republicano de la Florida, Mel Martínez, de origen cubano-americano, dejó en claro que votará en contra de la flexibilización del embargo, por considerar que la enmienda es "contraproducente y premia a un régimen represivo y autoritario que ha demostrado poca preocupación por la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos".
El senador Richard Lugar, el republicano de mayor rango en el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, en cambio favorece un levantamiento de las restricciones de viajes y remesas.
Su oficina ha elaborado un informe en el que critica el "fracaso" de la política actual contra Cuba en propiciar un cambio democrático en la isla.
Los demócratas necesitarán al menos 60 votos en el Senado para impedir cualquier táctica dilatoria de la minoría republicana.