El Presidente George Bush subrayó que el día del regreso de los soldados estadounidenses desplegados en Irak está cerca, durante un discurso con tono testamentario pronunciado a tan sólo dos meses de su salida de la Casa Blanca.
"La guerra en Irak no ha terminado. Pero se acerca el día en el que nuestros soldados podrán regresar a casa. Y cuando regresen, será como vencedores", dijo Bush en Fort Campbell, estado de Kentucky, ante los soldados de la famosa división 101 aerotransportada, muchos de los cuales regresaron o se disponen a salir para Irak o Afganistán.
Bush se expresó antes de una votación decisiva del parlamento iraquí sobre un acuerdo sobre la permanencia militar estadounidense.
El acuerdo prevé una retirada total de las tropas estadounidenses de aquí a finales de 2011 a pesar de que Bush siempre se opuso a fijar una fecha para el repliegue que no guardara relación directa con la situación sobre el terreno.
Sin embargo, Bush estimó que este acuerdo así como otro más amplio que aborda la cooperación de los dos países "marcan etapas importantes".
Para el Presidente, el debate en el Parlamento iraquí "es la señal de que Irak se ha convertido en una democracia fuerte y vigorosa, este es el testimonio del éxito de los hombres y mujeres que llevan nuestro uniforme".