Bush criticó a Rusia por la falta de reformas democráticas, en un momento de creciente tensión en las relaciones entre la Casa Blanca y el Kremlin, propiciado por el plan estadounidense de colocar un escudo antimisiles en Europa del Este.
"En Rusia, se han frustrado reformas que habían prometido dar más participación a los ciudadanos, lo que tiene implicaciones preocupantes para el desarrollo democrático", dijo Bush en una conferencia sobre la democracia pronunciada en Praga.
Bush mantuvo la referencia a Rusia en su discurso, pese al conflicto con el gobierno de Putin sobre el plan de la Casa Blanca de desplegar un escudo antimisiles en la República Checa y Polonia.
"Parte de una buena relación es la capacidad de hablar abiertamente sobre nuestros desacuerdos", afirmó Bush, que hoy viajará de Praga a Heiligendamm (Alemania) para participar en la cumbre del Grupo de los Ocho (G8).
Las críticas de la Casa Blanca a las tendencias autoritarias de Putin han agriado la relación entre ambos países, así como el desacuerdo sobre el futuro de Kosovo y, especialmente, el plan estadounidense para establecer un escudo antimisiles en la República Checa y Polonia.
Tras una reunión con las autoridades checas antes del discurso, Bush recordó que la Guerra Fría ha concluido y dijo que Rusia no debería "temer" por ese sistema, porque no está dirigido a neutralizar sus misiles, sino los que puedan lanzar regímenes "renegados".
Los comentarios de Bush llegan después de que
Putin amenazara con volver apuntar los cohetes rusos a Europa si EE.UU. continúa con su plan de establecer un radar en la República Checa y diez interceptores en Polonia.
"Este es un sistema puramente defensivo y no dirigido a Rusia", señaló el presidente norteamericano en el Castillo de Praga, flanqueado por el presidente de la República Checa, Václav Klaus, y el primer ministro, Mirek Topolánek.
Bush señaló que tratará el tema con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, en un encuentro bilateral el próximo jueves, así como en una reunión el 1 y 2 de julio en la residencia de su padre, el ex presidente de EE.UU. George H.Bush, en Kennebunkport (Maine).
"Mi mensaje será, Vladimir, le llamo Vladimir, no deberías temer el sistema defensivo, de hecho ¿por qué no cooperas con nosotros?", explicó Bush, que llegó ayer por la noche a Praga, su primera escala de un viaje por Europa para participar en la cumbre del G8. El presidente dijo que Rusia podría enviar a sus generales y científicos a EE.UU. para conocer el sistema.
Bush abrió su discurso con un agradecimiento a las personas que "concibieron" la idea de la conferencia: el ex presidente del Gobierno español José María Aznar, el ex presidente checo Vaclav Havel y el ex ministro israelí Natan Sharansky.
En su intervención en la conferencia, que se celebra en el Palacio Czernin hasta mañana miércoles, el presidente también se refirió a China, cuyo gobierno "cree que puede seguir abriendo la economía de la nación sin abrir el sistema político".
Bush dijo que Estados Unidos "seguirá construyendo relaciones con estos países", en relación a Rusia y China, "y lo haremos sin abandonar nuestros principios y nuestros valores".