Los presidente de EEUU, George W. Bush, y de México, Felipe Calderón, se reunieron en la ciudad mexicana de Mérida. Los temas ejes de la entrevista son la lucha contra el narcotráfico, la seguridad y la inmigración ilegal, entre otros asuntos.
En la ceremonia de bienvenida, Calderón recordó al jefe de la Casa Blanca la importancia de la relacion con México. En una entrevista había dicho que espera que EEUU reconozca y valore que la relación con México "es la más importante para ellos".
A pesar de que los mandatarios coincidan en la relevancia de temas como el narcotráfico, el crimen organizado y la inmigración, las posiciones respecto a qué hacer no son del todo coincidentes. La inmigración fue el tema resaltante del discurso de bienvenida.
La inmigración: el muro y la reforma
La inmigración y el muro son tan sólo algunos de los temas que dividen a estos países, ya que las perspectivas de los mandatarios son distintas.
George Bush afirmó hoy a su colega mexicano que hará "todo lo que pueda" para lograr una reforma exhaustiva de las leyes migratorias en su país.
El presidente de México aseguró que es necesario trabajar intensamente para que la mano de obra mexicana se quede en el país en lugar de irse a EEUU.
Felipe Calderón reconoció que para resolver el problema migratorio es necesario crear empleos en México, “una solución que nos conviene a todos, en consecuencia que debemos resolver en común”.
“Porque mientras haya dos economías tan complementarias y desiguales, una intensiva en capital y otra intensiva en manos de obra, la migración no podrá detenerse y mucho menos por decreto”, agregó.
Calderón aseguró que se respeta el derecho de EEUU de decidir en su territorio, pero aclaró “consideramos que puede ayudar más un kilómetro de carretera en Michoacán o Zacatecas que un kilómetro de muro en Texas o en Arizona”.
Lo cierto es que la aprobación de la ley migratoria está actualmente está en manos del Congreso. “Mi promesa a usted y al pueblo de México es que trabajaré todo lo que pueda para una reforma migratoria integral”, con la cual también se facilite la transición al pleno libre comercio, que incluya productos como el maíz y el frijol.
El mandatario estadounidense promueve un camino hacia la ciudadanía para aquellos inmigrantes que cumplan ciertos requisitos, no una amnistía. También quieren incluir un permiso de trabajo que permita a los inmigrantes ir a EEUU a trabajar, sin necesidad de pagarle a un "coyote" o traficante de personas, para que luego puedan regresar a sus países.
Narcotráfico y crimen organizado
En su discurso Calderón expresó a Bush el compromiso de México en la lucha contra el narcotráfico, por lo que reclamó a EEUU mayores esfuerzos para reducir la demanda de drogas para poder reducir así el tráfico de estupefacientes. “Mi gobierno hace la parte que le corresponde”, indicó, pero para tener éxito es necesaria la “activa colaboración de nuestro vecino”.
Bush elogió la determinación en el accionar del gobierno mexicano en la lucha contra el narcotráfico. Washington ha expresado su satisfacción sobre el compromiso del nuevo gobierno mexicano, que ha extraditado a varios cabecillas de los carteles de drogas, pero ese es un primer paso para un problema que es muy complejo.
Además, durante su viaje, Bush admitió en varias ocasiones que EEUU tiene que lograr bajar la demanda en su propio país, aunque nunca ha avanzado en este sentido.
Además, según fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, uno de los reclamos del presidente Calderón a su homólogo estadounidense serán la realización de acciones contundentes para detener el tráfico de armas provenientes de su territorio, que van a parar a grupos criminales, entre ellos cárteles del narcotráfico.
Fuentes diplomáticas de añadieron que el mandatario mexicano planteará la urgencia de establecer compromisos concretos para combatir el tráfico de estupefacientes y frenar el paso a los componentes químicos que llegan desde EEUU para su elaboración.
Sin soluciones concretas
La reunión entre ambos mandatarios se da a puerta cerrada. A pesar de hablar principalmente de inmigración en su discurso, ambos gobiernos están interesados en abrir la agenda a otros temas donde puedan conseguir avances concretos.
Por eso, se espera que después de la visita, que finaliza el miércoles, se dé a conocer una iniciativa de colaboración para la lucha contra el narcotráfico entre dos países centroamericanos, México y EE.UU.
Pero las relaciones entre México y EEUU, a pesar de sus temas coincidentes sufren desacuerdos importantes. Según los diarios, Bush fue con "las manos vacías" ante eventuales soluciones para los millones de inmigrantes guatemaltecos y mexicanos que viven en EEUU.
"La relación se estancó en los años recientes porque el presidente Bush ha fallado en dar sus prometidos cambios a las leyes migratorias que permitan el ingreso de más trabajadores temporales", comentó el New York Times al describir la relación entre Washington y México.