Bush arribó a bordo del avión presidencial “Air Force One” al aeropuerto de Rostock-Laage junto a su esposa Laura, proveniente de Praga.
La canciller alemana, Angela Merkel, se reunirá con Bush mañana, antes de la inauguración oficial de la cumbre a la noche. Durante un almuerzo, ambos mandatarios tratarán de limar las diferencias que mantienen sobre la vía de cómo encarar la lucha contra el cambio climático. El tema fue fijado por Merkel al tope de la agenda de la cumbre.
Este jueves, Bush celebrará su última reunión oficial con el primer ministro británico, Tony Blair, su principal aliado exterior, y después mantendrá otra entrevista bilateral con el presidente ruso, Vladimir Putin. Esta reunión llegará en medio de una gran expectación
tras la advertencia de Putin de que Rusia podría dirigir sus misiles hacia Europa, en caso de que Estados Unidos siga adelante con sus planes de desplegar en Europa central y oriental elementos de su escudo antimisiles.
Bush dijo hoy en Praga, poco antes de viajar a Alemania, que espera convencer a Moscú de que no debe "temer" las instalaciones europeas del sistema antimisiles estadounidense, ya que no está dirigido a neutralizar los cohetes rusos.
Sin embargo, Bush también cargó contra la situación de la democracia en Rusia, donde dijo que "se han frustrado reformas que prometían dar más participación a los ciudadanos, lo que tiene implicaciones preocupantes para el desarrollo democrático".
La última reunión bilateral de Bush al margen de esta cumbre será la primera entrevista con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, que tendrá lugar el viernes.
Tras la sesión final de la cumbre, el presidente de EE.UU se desplazará unas horas a Varsovia el mismo viernes, antes de proseguir su gira europea por Italia.