Durante una conferencia de prensa en la casa blanca, el Presidente de los Estados Unidos, George Bush insistió que Irán está suministrando armas a insurgentes iraquíes, pero aclaró que no tiene las pruebas para demostrarlo.
Funcionarios estadounidenses en días pasados habían dicho que las más altas esferas del gobierno iraní habían aprobado el envío de artefactos explosivos ultrapenetrantes para usar contra efectivos estadounidenses en Irak. Los iraníes lo niegan.
Lo más importante, dijo el mandatario, es proteger a los soldados estadounidenses de las mortíferas armas usadas por los milicianos. “Voy a hacer algo al respecto”, prometió.
Nuevamente, Bush evitó pronunciar las palabras guerra civil. Describió la violencia en algunas zonas de Irak como limpieza étnica. Asimismo, dijo que, sobre todo el Bagdad, las tropas de seguridad iraquíes se enfrentan a esa limpieza.
Por otra parte, Bush restó importancia a la resolución que está siendo preparada por el Congreso y que criticaría su plan de enviar más soldados al país árabe, señalando que la medida es simbólica y no vinculante. Los congresistas “tienen todo el derecho de expresar su oposición, y esa es una resolución no vinculante”, expresó el presidente.
Acerca del acuerdo con Corea del Norte, Bush se manifestó en términos positivos. El presidente calificó de único el convenio sobre el programa atómico norcoreano, logrado en Pekín, y agregó que significa un paso en la buena dirección. El acuerdo establece que, en un plazo de 60 días, Pyongyang suspenderá las actividades en su reactor nuclear de Yongbyon.