China expresó su gran descontento por el encuentro del Presidente estadounidense, George Bush, con varios disidentes chinos y lamentó este "mal mensaje" enviado a los opositores chinos. "Al organizar un encuentro así (...) y hacer observaciones irresponsables sobre los derechos humanos en China y la situación religiosa, Estados Unidos intervino bruscamente en los asuntos internos chinos y mandó un mensaje muy malo a las fuerzas hostiles a China", declaró el portavoz del Ministerio chino de Relaciones Exteriores, Liu Jianchao, en un comunicado. "Expresamos nuestro gran descontento y nuestra firme oposición", recalcó.
Bush recibió a disidentes chinos en la Casa Blanca y, diez días antes de desplazarse a Pekín para la inauguración de los Juegos Olímpicos, les aseguró que llevará un "mensaje de libertad".
Aún a riesgo de ofender al Gobierno chino, Bush recibió a Harry Wu, Wei Jingsheng, Rebiya Kadeer, Sasha Gong y Bob Fu, encarcelados varios de ellos durante años, "con el fin de hablar con ellos de sus inquietudes a propósito de los derechos humanos en China", indicó la Casa Blanca.
El portavoz chino denunció asimismo la adopción la víspera por la Cámara de Representantes norteamericana de una resolución que reclama a Pekín que deje de violar los derechos humanos y de apoyar a los gobiernos de Sudán y Birmania, de acuerdo con "las tradiciones olímpicas de libertad y esperanza".
Según el portavoz chino, "estas personas realizan desde hace tiempo actividades separatistas antichinas y actividades de sabotaje hostil so pretexto de supuestos derechos humanos y religión, y han causado daño a la seguridad nacional de China y a su estabilidad social". Estados Unidos debe restringir estos "comportamientos odiosos" de un puñado de parlamentarios norteamericanos antichinos, declaró Liu Jianchao, que denunció su voluntad de politizar la organización de los Juegos Olímpicos.
En la votación de esa resolución, Nancy Pelosi, la Presidenta demócrata de la Cámara, acusó al Gobierno chino de haber violado "abiertamente y de forma reiterada" todos los compromisos que había asumido sobre la libertad de la prensa, los derechos humanos y el medio ambiente para conseguir la organización de los Juegos Olímpicos.
La Casa Blanca también anunció que Bush aprovechará su estancia en Pekín para hacer una declaración sobre la libertad religiosa en China.