“La comunidad internacional no permitirá que los regímenes iraní y sirio, a través de sus acólitos, conduzcan a Líbano a una dominación del extranjero", aseguro Bush en un comunicado difundido este lunes, advritiendo así a estos dos países que no permitirá que Líbano caiga bajo control extranjero.
En el mismo, condena a "Hezbalá y sus protectores en Teherán y Damasco, que pretenden usar la violencia y la intimidación para desviar la voluntad del Gobierno y el pueblo libanés”.
La situación en el Líbano ha empeorado en los últimos días, debido a los enfrentamientos entre la milicia chií Hezbolá y el gobierno prosirio de Fuad Siniora, provocando gran temor por una nueva guerra civil.
Bush reafirma así el apoyo de Washington al primer ministro libanés. "Para asegurar la seguridad del pueblo, Estados Unidos continuará asistiendo a las fuerzas armadas libanesas, con el fin de asegurar que puedan defender el Gobierno de Líbano y salvaguardar sus instituciones”, señala el texto.
La nota indica además que el presidente aprovechará su viaje de cinco días a Oriente Próximo, que comienza este martes y que incluye Israel, Arabia Saudí y Egipto, para coordinar con los dirigentes de la región los esfuerzos para ayudar al Gobierno de Siniora.
Los combates han dejado, según las fuerzas de seguridad, 61 personas muertas y al menos 198 heridas, desde el pasado 7 de mayo.
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