El Council dijo que había suspendido el trabajo en su oficina en la ciudad de los Urales de Yekaterimburgo porque el personal ruso estaba siendo interrogado por el Servicio de Seguridad Federal (FSB), el principal sucesor de la soviética KGB.
Cerró otra oficina en San Petersburgo el miércoles después de que el FSB interrogara a sus trabajadores. La oficina seguía cerrada el jueves. "Los servicios normales ofrecidos habitualmente por el British Council en Yekaterimburgo no pueden ser ofrecidos hoy porque continúan las entrevistas del FSB con el personal", dijo una portavoz por teléfono desde Londres. "El personal no está trabajando hoy".
Un portavoz del primer ministro británico, Gordon Brown, advirtió a Rusia el jueves en contra de intimidar a los trabajadores.
"Cualquier intento de intimidar al personal es desde nuestro punto de vista completamente inaceptable", dijo el portavoz oficial de Brown.
Un corresponsal de Reuters en Yekaterimburgo dijo que la placa del British Council se había quitado de la pared del edificio del consulado local. Un fotógrafo de Reuters en San Petersburgo dijo que el British Council seguía cerrado.
Las relaciones entre Reino Unido y Rusia, interconectados por intercambios comerciales e inversiones por valor de miles de millones de dólares al año, se tensaron tras el asesinato en 2006 de Alexander Litvinenko, que fue envenenado en Londres con un isótopo radiactivo poco común.
Cada país expulsó a cuatro diplomáticos en la polémica después de que Moscú se negara a extraditar al empresario ruso Andrei Lugovoy para ser juzgado por el asesinato. Él niega cualquier implicación en el crimen.