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El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, salió hoy a defender a su aliado y líder del Senado federal y presidente del Congreso, quien está sospechado de recibir sobornos, en un nuevo capítulo de los constantes escándalos de corrupción que sacuden a la clase política brasileña.
Lula agregó, sin embargo, que el caso debe investigarse para establecer si el senador Renan Calheiros "es culpable o inocente".
El mandatario brasilero dijo, en su programa radial de cada lunes ‘Café con el Presidente’, que "si las personas no quieren ser molestadas por el Ministerio Público o ser molestadas por la prensa, las personas que no cometan errores. Si no hay errores, no hay investigación".
El senador presentaría sus argumentos en la sesión vespertina de la Cámara.
Calheiros, un político de 51 años, saltó a las primeras páginas de los diarios locales luego que el viernes el semanario Veja asegurara que el senador recibió hasta marzo pasado de la compañía constructora privada Mendes Junior 4.500 reales (unos 2.200 dólares) al mes para alquilar un apartamento en Brasilia, así como un estipendio mensual de 12.000 reales (casi 6.000 dólares) como pago de pensión para una periodista, madre de una hija de tres años del senador.
Los pagos serían, según Veja, para que el presidente del Congreso intercediera a favor de la empresa en contratos públicos.
Tanto la compañía como Calheiros negaron el viernes las acusaciones, que surgen de tanto de fuentes anónimas como de un lobista de la empresa Mendes Junior, Claudio Gontijo, que dijo al semanario haber pagado las pensiones de la hija del senador.
"El reportaje lo colocó sobre sospecha", dijo Lula. "Eso no quiere decir que el senador Renan sea culpable o tenga cualquier culpa. Hasta que se pruebe lo contrario, él es inocente".
Si hay "insinuaciones, que se investiguen esas insinuaciones o se establezca un criterio para evaluar si él es culpable o es inocente", dijo Lula, quien tiene en el senador Calheiros a uno de su más sólidos aliados.
Calheiros pertenece al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el más grande del país y, después del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, el de mayor influencia en la coalición de 11 partidos en el gobierno, con cinco ministros en el gabinete en carteras claves como Salud, Comunicaciones y Minas y Energía.
Lula ratificó que la policía federal seguirá investigando casos como el de una banda dedicada al fraude en licitaciones de obras públicas, que llevó el 17 de mayo a la detención de 46 personas, entre ellas un asesor del entonces ministro de Minas y Energía, Silas Rondeau. Silas, también del PMDB, renunció al cargo el 22 de mayo pasado, salpicado por las denuncias de la banda.
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