"Tenemos medidas continuas de control y (los resultados) están todos dentro de los valores esperados para esa producción," dijo a una radio local Silvia Aguiñaga, directora de control medioambiental de la Dirección Nacional de Medio Ambiente.
Aguiñaga agregó que "no" se detectaron "hechos extraños" ni se observaron elementos "fuera de lo previsto", a seis días de iniciado el proceso de producción en la fábrica.
Las declaraciones de la funcionaria se realizaron hoy, tras haberse producido anoche la primera embarcación de la pastera, la cual será almacenada en un puerto del suroeste del país hasta que se realice la primera exportación de la empresa hacia Europa.
La disputa ambiental que mantienen los gobiernos de Argentina y Uruguay desde hace más de dos años, se agravó la semana pasada, cuando la planta comenzó a operar.
Argentina teme que la papelera construída sobre el Río uruguay contamine el medio ambiente y demandó al país vecino ante la Corte Internacional de La Haya por la supuesta violación de un tratado bilateral que obliga a consultas sobre emprendimientos en el río.
Por su parte, Uruguay defiende la construcción de la empresa finlandesa con el argumento de que utiliza tecnología de última generación que no daña el medio ambiente.
La planta de celulosa es una de las mayores inversiones privadas de Uruguay por unos 1.200 millones de dólares. |
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