Parece ser que los cortes de rutas, los piquetes marítimos, las movilizaciones a Plaza de Mayo y todas las manifestaciones en rechazo a la construcción de las plantas de celulosa en Uruguay no han sido eficaces para paralizar los proyectos.
Mucho antes de lo esperado, Botnia estará produciendo pasta de celulosa: será a mitad de año, asegura hoy un matutino porteño. Las versiones oficiales indican que el proyecto estará culminado en el "último cuatrimestre de 2007", pero lo cierto es que la planta comenzará a operar a mediados de octubre.
Según admiten fuentes cercanas a la empresa, la etapa de construcción se encuentra en un 80 por ciento. Por estos días comenzarán los primeros testeos. En principio, se activarán las bombas de agua, las cuales deben eliminar los núcleos de aire para llegar a la operabilidad plena.
Ni la oposición argentina, ni los problemas gremiales con el sindicato de la construcción uruguayo retrasaron el plan original de los empresarios finlandeses. Botnia comenzará a exportar antes de fin de año sus planchas de pasta de celulosa.
Esta materia prima, generalmente utilizada para el papel, no sólo será comercializada en Finlandia. Desde la empresa esperan destinar el 20% de la producción al mercado chino (Se prevé una producción anual de un millón de toneladas).
Orden de arresto
La Justicia argentina ordenó la "detención" de quienes intenten impedir la salida de ferrys de la empresa Buquebus hacia Uruguay.
La advertencia fue realizada por el fiscal porteño Martín Lapadú frente a la decisión de los asambleístas de Gualeguaychú de bloquear las naves de la empresa Buquebus y el anuncio de que grupos piqueteros podrían sumarse a la protesta.
El canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, opinó a su vez que la eventual interrupción del movimiento de barcos con destino a Uruguay sería "extremadamente grave" y obligaría a su gobierno a "actuar con firmeza".
El fiscal Lapadú reveló que ya se han "remitido al jefe de la Prefectura de la zona del río de la Plata directivas expresas" para controlar las manifestaciones contra Buquebus, una medida que encabeza la estrategia de los asambleístas para extender las protestas contra la radicación de la pastera Botnia en Fray Bentos.
"Si hay manifestaciones en las puertas de Buquebus que obstaculicen el ingreso o salida de las personas, o afecten el servicio público de pasajeros, la Prefectura debe intimar al cese de la contravención, labrar actuaciones y si no obedecen, debe procederse a la detención" de los manifestantes, dijo Lapadú.
En Entre Ríos no dan detalles de cuándo sería la protesta, acaso para hacerla realmente sorpresiva. Sólo aclaran que no será en el río, como había trascendido, sino en tierra, en las cercanías de la empresa. Quieren que los pasajeros no acceden a la terminal.
Salieron a responderle ayer mismo desde Gualeguaychú. El coordinador de la asamblea de esa ciudad, Oscar Bargas, dijo a Clarín: "Siempre hemos sido y seguiremos siendo pacíficos. Nos hubiera gustado que ese fiscal y otros hicieran algo también para garantizar la salud de la gente, la no contaminación, que nos protegieran de estos emprendimientos que vienen a dañar nuestro ambiente y nuestro futuro".
La protesta de los asambleístas fue rechazada por voceros de la organización ecologista Greenpeace. Hay que prestar atención a ese análisis: creen que como la manifestación afectará, sobre todo, a los pasajeros que veranean en Uruguay, hay peligro de que la gente se ponga en contra de los asambleístas entrerrianos. Ayer lo explicó en esos términos Emiliano Ezcurra, director de campañas de Greenpeace.
Desde el miércoles, la zona norte del Puerto está superpoblada de uniformes de Prefectura y se realizan controles no habituales para los pasajeros de Buquebus. Una lancha guardacostas patrulla el río para evitar la posible interrupción de la navegación.