El estatuto de autonomía del departamento cruceño no está contemplado en el proyecto de nueva Constitución Política que lleva adelante el Gobierno de Morales, el cual prevé cambios en la forma de Estado unitario y otorga atribuciones, pero limitadas, a las prefecturas (gobernaciones) en los nueve departamentos bolivianos.
El futuro gobierno autónomo de Santa Cruz, una de las provincias más ricas y con mayores recursos naturales, estaría formado por un gobernador y una asamblea que tendría capacidad de legislar y atribuciones que le permitirían designar a las autoridades judiciales, electorales y tributarias.
En cuanto a las competencias "exclusivas" a las que aspira Santa Cruz figuran la política de tierras, impuestos, telecomunicaciones o transporte terrestre y ferroviario, así como la posibilidad de firmar acuerdos a nivel internacional o la creación de una policía departamental, lo que en realidad supondría un alto nivel de independencia respecto del Ejecutivo nacional.
Aunque las encuestas indican que probablemente ganará el 'Sí' en el referéndum, los seguidores del mandatario nacional han llamado a boicotear la consulta popular, calificada de ilegítima por el Ejecutivo central.
Hoy mismo, a menos de 24 horas de la realización de la consulta, el portavoz del Gobierno, Iván Canelas, aseguró que el Ejecutivo no está preocupado por el resultado comicial del 4 de mayo, ya que aunque el 'Sí' ganara con una mayoría indiscutible, el referéndum sigue siendo "ilegal" y por lo tanto la Prefectura tendrá que negociar el documento que "es incompatible" con la Constitución de Bolivia.
El viernes, el Gobierno de Evo Morales pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) que rechazara el referéndum de Santa Cruz, ya que el Ejecutivo sostiene que la consulta amenaza con desatar actos de violencia en el país. El Consejo Permanente, el organismo interamericano aprobó en una resolución su posición de respaldo al presidente Evo Morales, aunque no rechazó el referéndum autonómico, tal y como exigía La Paz.
La resolución muestra su apoyo a "la institucionalidad democrática, al diálogo y a la paz de Bolivia" y de defensa del uso de la "vía pacífica" en el país y llama al Gobierno y a los prefectos de la oposición a que sitúen sus acciones dentro del "respeto al estado de derecho" y eviten las acciones que puedan provocar "la ruptura de la paz, el orden constitucional" o que puedan "afectar a la convivencia entre los bolivianos".
En caso de que Morales no aceptara el resultado del referendum se teme que puedan desatarse episodios de violencia que se sumarían a la crisis política que vive el país por distintos motivos. Además, los cruceños podrían ser respaldados por los otros tres departamentos que también aspiran a lograr una mayor autonomía, como son Beni, Tarija o Pando, lo que enfrentaría al Ejecutivo de Morales con casi medio país, y precisamente con los cuatro departamentos más ricos y desarrollados, que se conocen comúnmente como la 'Media Luna'.