El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, señaló hoy durante un acto en el que el periodista y diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS) Iván Canelas juró como nuevo portavoz del Ejecutivo, que el referendo autonomista del departamento oriental de Santa Cruz, programado para el 4 de mayo, "tiene que ser frenado" porque pone a Bolivia "en un riesgo inminente de fractura" de su territorio.
"El referendo que se pretende llevar adelante en el departamento de Santa Cruz tiene que ser frenado, tiene que pararse por la voluntad unánime de todos los bolivianos que amamos a este país", dijo Quintana.
Poco antes, los líderes opositores de Santa Cruz participaron en una multitudinaria manifestación que ratificó la realización de la consulta sobre su estatuto autonómico para el 4 de mayo.
El prefecto de Santa Cruz, Ruben Costas, lanzó un duro discurso contra Morales y anunció las primeras medidas económicas que tomará el futuro gobierno autonómico a partir del 5 de mayo.
Costas anunció que se darán "salarios dignos" a los trabajadores, se creará un seguro de salud universal y que los empresarios agropecuarios deberán pagar "tributos fuertes" para el desarrollo regional.
También que se repondrá la exportación de aceite prohibida por el Gobierno de Morales y que afectó a los principales productores de la región cruceña, entre los que están varios líderes opositores.
Sin embargo, el ministro Quintana, que considera el referendo ilegal y un peligro para la unidad del país, pidió a los medios de comunicación "no hacerse de la vista gorda", "ni dar un paso al costado" frente "al riesgo inminente de la fractura del territorio nacional".
"Los medios de comunicación tienen un mandato histórico para preservar este contexto de unidad nacional", dijo Quintana al remarcar su "invocación" a medios privados y los estatales para mantener "el espíritu de unidad nacional".