Los prefectos opositores Rubén Costas (Santa Cruz), Ernesto Suárez (Beni) y Mario Cossío (Tarija) anunciaron el viernes que se someterán al referendo revocatorio de mandatos de autoridades bolivianas en agosto.
"Definitivamente vamos a ir a ese referendo revocatorio de la imposición y el capricho del Presidente de la República (Evo Morales)", afirmó Costas en conferencia de prensa, en la ciudad de Santa Cruz, a 900 km al este de La Paz, tras una reunión con su colega de Beni.
La posición surge después de que los dos prefectos más los de Pando, Tarija y Cochabamba decidieran la semana pasada no acudir al plebiscito convocado para el próximo 10 de agosto, porque no desactivaría la crisis política boliviana.
"No es responsable de nuestra parte no ir al referéndum revocatorio, vamos a ir, aunque con esto no se dan soluciones al país", reiteró Suárez, la primera autoridad política de su región Beni, en la Amazonia boliviana.
El prefecto de la región gasífera de Tarija (sur), Mario Cossío, afirmó horas después que "hemos tomado la decisión de ir al referendo" del 10 de agosto, aunque no precisó si sus otros dos homólogos, Manfred Reyes (Cochabamba) y Leopoldo Fernández (Pando), se someterán al plebiscito venidero.
La oficina de prensa de la Prefectura de Cochabamba dijo que las autoridades locales estaban reunidas, evaluando qué posición asumirán, que será comunicada, probablemente, en las próximas horas.
El gobierno de Morales calificó de una cobardía la primera declinación de las cinco autoridades rebeldes, que aspiran a convertirse en gobernadores, pues -argumentaba- rehuían el veredicto popular. Sólo el Poder Ejecutivo asegura que el referendo en que el presidente, el vicepresidente y nueve prefectos pondrán sus cargos en juego será una solución a la crisis política de Bolivia.