En un nuevo frente de conflicto para el gobierno de Evo Morales, los mineros independientes bolivianos marcharon por las calles de La Paz causando gran conmoción. Los manifestantes buscaron llamar la atención detonando dinamita y lanzando duras críticas al gobierno de Morales, en protesta contra un aumento de tributos previsto en una reforma de la industria minera.
El gobierno boliviano convocó hoy aquí a cooperativistas mineros a dialogar sobre sus criterios en torno al nuevo régimen impositivo en el sector, pero sin condiciones.
La manifestación de miles de mineros, efectuada pese a la decisión gubernamental de congelar la reforma mientras busca un acuerdo, se produjo sólo un día después de que el gobierno lograra calmar la situación en Camiri, donde cortaron la ruta con Argentina reclamando la refundación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, En esa región productora de petróleo Morales debió hacer varias concesiones para poner fin a un conflicto de casi ocho días.
Los mineros independientes, agrupados en una poderosa Federación de Cooperativas Mineras (Fencomin) que hasta octubre pasado fue aliada del gobierno, rechazan un alza de una regalía con la cual el gobierno pretende incrementar hasta en 300 por ciento los ingresos fiscales.
"No nos iremos de La Paz sin conseguir la anulación del ICM (impuesto complementario minero, nombre de la regalía), nosotros no somos empresarios," dijo el líder de Fencomin, Andrés Villca, en una concentración que siguió a una marcha de casi cuatro horas.
A pesar de los temores de que se generaran hechos de violencia, solo hubo tensión en torno al uso indiscriminado d dinamita, que fue condenado por el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, quien ademas anunció procesos judiciales contra los responsables. La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) decomisó 285 cartuchos de dinamita que eran transportados por los cooperativistas mineros hacia la Sede de Gobierno para ser empleados en las protestas
Protesta a pesar del diálogo
El titular de Minería, Guillermo Dalence, declaró por separado a reporteros que no veía "justificación alguna" para la protesta pues "está en curso una negociación en la que el gobierno ha respondido favorablemente a todas las demandas de los cooperativistas."
El presidente Evo Morales propuso anoche a los cooperativistas congelar el Impuesto Complementario de la Minería (ICM) mientras dure el diálogo e incorporarlos al directorio de la Corporación Minera de Bolivia con dos representantes; pese a esta oferta los mineros ratificaron sus medidas de presión.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, explicó —anoche— que la propuesta gubernamental se basa en retomar el documento minero elaborado el 2006 por la Comisión Tripartita, respetar los contratos de arrendamiento de las áreas que opera la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin) y la reactivación del sector cooperativista.
Villca respondió durante la manifestación que desconfiaba de las promesas gubernamentales y que "van a continuar las movilizaciones hasta lograr que el ICM desaparezca, no sólo que quede congelado."
La reforma tributaria forma parte de una "segunda nacionalización" minera prometida por Morales, que contempla además la "refundación" de Comibol para devolverle la capacidad de exploración, producción y comercialización que tenía antes de las privatizaciones de la década pasada.