En las elecciones del departamento que tiene a Sucre como capital, el indigenismo campesino que llevó al poder a Evo Morales presenta como candidato a un sociólogo y ex ministro, Walter Valda, mientras los movimientos universitarios, cívicos y empresariales de Sucre promueven a la campesina quechua Savina Cuéllar, favorita en las encuestas.
El diputado del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) Wílder Flórez aseguró que Cuéllar "está siendo utilizada para tapar la discriminación racial" que existe en Sucre y que calificó de "estructural".
Sin embargo, la candidata Cuéllar aseguró ayer que nadie la utiliza, de la misma manera que el presidente Morales tampoco pudo hacerlo cuando fue constituyente por el MAS, el partido del mandatario.
Tanto Cuéllar como Valda representan la división que se vive entre el altiplano andino, feudo de Morales, y las regiones opositoras que han impulsado en los últimos dos meses una ola de referendos autonomistas que el Gobierno tacha de secesionistas.
Viraje de Chuquisaca
En medio de ambas zonas, Chuquisaca parecía ser un territorio afín a Morales hasta que su Gobierno se opuso abiertamente a que Sucre fuera reconocida como capital plena y constitucional de Bolivia y se trasladase el poder Ejecutivo y Judicial desde La Paz a esta ciudad, sede del poder Judicial.
En ese momento, en el marco de la Asamblea Constituyente, se inició en Sucre un movimiento opositor en defensa de la capitalidad y que el domingo podría culminar, según las encuestas difundidas por diversos medios de comunicación en la pasada semana, con la elección de Cuéllar.
El oficialismo ha tratado de contrarrestar este frente anunciando que, si gana y al igual que ha prometido Cuéllar, promoverá un referendo para que Sucre recupere el Ejecutivo y el Legislativo, perdidos en favor de La Paz en una breve guerra civil en el siglo XIX.
Junto al conflicto de la capitalidad, la autonomía, la principal bandera de la oposición a Morales en Bolivia, ha sido el otro de los ejes centrales de la campaña en Chuquisaca.
Una de las propuestas centrales de la candidata opositora también es que Chuquisaca se convierta en el quinto de los nueve departamentos del país en emprender el camino hacia el autogobierno, tras la "media luna" (Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando).
Según Cuéllar, la promoción de un referendo autonomista será una de las primeras medidas que adoptará cuando llegue a la Prefectura.
Chuquisaca se sumaría así a los procesos celebrados en las regiones de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, todas gobernadas por opositores, donde se han aprobado estatutos autonómicos, con un respaldo que ronda el 80 por ciento de la población según sus organizadores.
Organización de la jornada electoral
El secretario de la Corte Departamental Electoral (CDE), Julio César Oropeza, explicó que las mesas abrirán a las 8.00 (12.00 GMT) y que durante ocho horas continuas estarán operativas.
En los comicios de mañana, 210.000 chuquisaqueños están llamados -y legalmente obligados- a votar, de los que más del 53 por ciento lo harán en la ciudad y el resto en el área rural.
A lo largo del día de hoy tienen prevista su llegada observadores internacionales provenientes de Colombia, Ecuador, Uruguay Guatemala El Salvador y Perú.
Según Oropeza, los resultados definitivos se esperan para el próximo martes, aunque desde la madrugada del lunes ya estarán en disposición de ofrecer avances parciales del escrutinio.
Medidas para prevenir la violencia
Las elecciones en Chuquisaca se esperan con una calma relativa, sólo alterada por las denuncias de uno y otro bando de que están llegando grupos de choque para provocar enfrentamientos y violencia, lo que por el momento no se ha podido constatar.
Los medios locales informan hoy que la policía tiene prevista una especial vigilancia en al menos tres localidades del área rural, en las que se temen brotes de violencia.
Sin embargo, Oropeza comentó que el dispositivo de seguridad coordinado por la CDE es el normal en estos casos y no hay medidas especiales ante la delicada coyuntura política que vive el país.
El funcionario de la CDE también apuntó que las Fuerzas Armadas se encargarán de vigilar los límites departamentales para evitar una llegada masiva desde otras regiones del país.