Bolivia sigue en el ojo de la tormenta. Mineros, estudiantes, organizaciones sociales se organizan y presionan para obtener mejoras en sus diferentes peticiones. En tanto, las principales carreteras que conectan a Bolivia con Chile y el norte argentino continúan bloqueadas debido a la acción de diversas organizaciones sociales que exigen del gobierno atención a sus demandas sectoriales, según información suministrada por AFP.
Por su parte los estudiantes de la universidad pública Tomás Frías piden la mediación de organizaciones defensoras de derechos humanos para solucionar el impasse, de lo contrario anunciaron una huelga de hambre en las próximas horas.
Otro bloqueo que ha puesto en jaque a las autoridades nacionales es el que iniciaron ayer indígenas guaraníes del sudeste del país en demanda de la inclusión de autonomías territoriales para etnias y grupos aborígenes en la Asamblea Constituyente que discute una nueva Carta Magna.
El gobierno boliviano insiste en dialogar con todos los sectores, y con los representantes de mineros que mantienen bloqueos en los caminos, en demanda de autonomía de gestión en los mayores yacimientos de estaño de la nación andina.
Asimismo el gobierno manifestó que considera dichas movilizaciones como lesivas a la estabilidad del país y que los bloqueos de caminos en los accesos entre las ciudades crean incertidumbre y dañan a la población.
Por su parte, el presidente Morales declinó un viaje a Brasil, donde tenía previsto participar en la inauguración de los XV Juegos Panamericanos, para atender entre otros conflictos sociales la huelga de los mineros en Huanuni.