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La violencia en el departamento boliviano de Cochabamba se despertó nuevamente ayer, cuando los sectores masistas que exigen la renuncia del prefecto Manfred Reyes Villa, ocuparon nuevamente el centro de la ciudad.
Hoy tendrá lugar un nuevo cabildo en el que cocaleros y campesinos definirán si radicalizan sus protestas hasta lograr la salida del prefecto Manfred Reyes Villa o acceden al pedido de respetar la legalidad, como pretende el presidente Evo Morales, cuya influencia sobre los sectores sociales será puesta a prueba.
El conflicto con Reyes Villa se desató a causa de su iniciativa para conseguir firmas para llamar a un referéndum para la autonomía de la región, política que ha generado protestas y disturbios callejeros por parte de los partidarios del gobierno. Miembros del MAS (el Movimiento al Socialismo, el partido de Evo Morales) siguen exigiendo la renuncia del prefecto, a pesar de que él ofreciera desistir de buscar un referendo de autonomía.
El gobierno busca una salida legal
Los sectores sociales que buscan la salida de Manfred Reyes Villa intentarán que sesione el Consejo Departamental en pleno cabildo en la plaza 14 de Septiembre con el fin de elegir al nuevo prefecto.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, pidió a los sectores movilizados respetar las vías democráticas para demandar la renuncia de los prefectos. De lo contrario, “significa poner en duda también la estabilidad democrática del país”, señaló en el Palacio de Gobierno.
Por eso Rada recordó que Morales planteó un proyecto de ley para revocar el mandato de alcaldes, prefectos o el mismo Presidente, iniciativa que encontró respaldo en la oposición.
Algunos sectores masistas de Cochabamba consideran que Reyes Villa ya no es prefecto y que sólo falta los caminos legales para que deje el poder.
Omar Velásquez, secretario general de la Central Obrera Departamental de Cochabamba, dijo que el cabildo tiene dos opciones: una, retomar el bloqueo de caminos o; dos, apoyar la propuesta del Presidente.
Otras opciones apuntan a la acusación de abandono de funciones, la inexistencia de un informe de gestión al Consejo Departamental y presuntos hechos de corrupción para provocar la salida de Reyes Villa.
Por su parte, Julio Salazar, dirigente de los cocaleros del Chapare, dijo que su sector, considera que no hay nada que negociar con Reyes Villa, “porque legítimamente ya lo hemos sacado”, y “vamos a consensuar” con los otros grupos movilizados la estrategia para que el Prefecto retorne a Cochabamba sólo para renunciar.
“No tenemos nada que pedirle y por lo tanto nada que negociar, se tiene que ir”, dijo Salazar, el dirigente cocalero más importante, después del presidente Morales.
Prefecto en Santa Cruz
El gobierno de Evo Morales ofreció el lunes, todas las garantías para que el prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, retorne a su despacho, después de cinco días de ausencia y encare “un proceso de diálogo que ponga solución definitiva al conflicto social y regional”.
Sin embargo, el prefecto explicó que el diálogo no puede realizarse en la capital del valle por la seguridad de la ciudadanía cochabambina. “Si voy y continúa la presión para la renuncia pueden registrarse nuevos enfrentamientos. Para que haya diálogo el Gobierno debe instruir a sus organizaciones a que retornen a sus regiones”, señaló.
Alfredo Rada informó que el movimiento campesino resolvió levantar los bloqueos para permitir que la autoridad departamental reasuma sus funciones y se siente en la mesa de negociación para buscar una salida y concretar un acuerdo, y considera que los temores de Reyes Villa son infundados.
Desde Santa Cruz, el Prefecto de Cochabamba ofreció ser el primero en someterse al referéndum revocatorio de mandato, como una opción para solucionar el conflicto que el pasado jueves cobró dos vidas, pero sostiene que
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