Nueve funcionarios gubernamentales fueron tomados como rehenes por un grupo de cocaleros que reclaman al gobierno la revisión de una norma que los margina del comercio de la coca.
Unos 40 cocaleros se declararon en huelga de hambre y ante la falta de atención a su pedido se parapetaron en la Dirección de Control de la Hoja de Coca e Industrialización (DIGCOIN) en esta ciudad y tomaron de rehenes a funcionarios, dijo el dirigente Nelson Delgadillo.
La disputa surgió debido a que el gobierno, en un intento por controlar el desvío de coca hacia la cocaína, limitó las autorizaciones para comercializar esa hoja ante un aumento de los pedidos, explicó Delgadillo, dirigente de la Confederación de Campesinos de Yungas.
La coca se incrementó a 28.900 hectáreas el pasado año de las cuales sólo 12.000 son legales y están destinadas a distintos usos lícitos.
Uno de los disconformes que ocupó la sede de DIGCOIN negó a la televisión local que los cocaleros -entre los cuales muchos comercializadores- suministren materia prima a los narcotraficantes como argumentó previamente Cutipa para cesar la venta de la hoja en Cochabamba y Santa Cruz.
Indígenas y mestizos, sobre todo del occidente del país, suelen masticar la coca con fines alimenticios y medicinales. La planta también es utilizada en infusiones y en los ritos andinos de amplia práctica en el país.