Un clima de relativa calma reina en el departamento de Tarija, mientras los votantes acuden a las urnas para pronunciarse a favor o en contra del estatuto autonómico de la región, si bien se registraron una serie de cortes de rutas en dos localidades de esa región.
Efectivamente, campesinos leales al presidente Evo Morales cortaron las vías de acceso a las pequeñas ciudades de Yacuiba y Bermejo, pero sin llegar a obstaculizar la emisión del voto por parte de los tarijeños, según informó a los periodistas el presidente de la Corte Electoral de Tarija, Miguel Ángel Guzmán.
"Sólo ha habido dificultades menores que no afectan a la normalidad con que se realiza el referendo en todo el departamento", señaló en ese sentido Guzmán, enfrentado a las autoridades electorales nacionales que desautorizaron la consulta.
Efectivamente, esta consulta popular no autorizada sobre la autonomía departamental configura un muestreo de lo que puede llegar a suceder en agosto, en vistas al referéndum revocatorio de mandato que enfrentará el gobierno nacional boliviano, momento en el que los cargos públicos ejecutivos de Bolivia serán sometidos a la aprobación de la voluntad popular.
Fronterizo con Argentina y Paraguay, Tarija es el más chico de los nueve departamentos de Bolivia, con una superficie de menos del cuatro por ciento del total nacional y una población de apenas medio millón de habitantes, pero cobró gran importancia en las últimas décadas por su producción gasífera.
El referendo de Tarija, donde está más del 80 por ciento de las reservas de gas natural que proveen vitales suministros a Argentina y Brasil, la mayor fuente de divisas de Bolivia seguirá a consultas similares en el rico departamento oriental de Santa Cruz y en los amazónicos Beni y Pando.
Revocatoria de mandato
El impacto que en un principio los referéndums autonómicos poseyeron en las regiones, pareció disminuir desde que fuera aprobada sorpresivamente en mayo la convocatoria al referendo revocatorio, que trasladó para el 10 de agosto un posible choque político decisivo.
"Con las autonomías (los prefectos departamentales) no quieren que se recuperen los recursos naturales, no quieren que estos recursos vuelvan a manos del pueblo boliviano", acusó Evo Morales en la noche del sábado, en el momento en que lanzaba en la ciudad central de Cochabamba su campaña para encarar el voto revocatorio.
A la hora de votar, muchos tarijeños pensaban tanto en la cuestión autonómica como en el proceso revocatorio, al que se someterán también los prefectos de los departamentos, la mayoría opositores a la "revolución democrática y cultural" de Morales.
Autoridades locales llamaron la atención por la cantidad de electores eliminados de las listas para votar. Miguel Ángel Guzmán dijo que se trata de ciudadanos que no se inscribieron para la consulta. De acuerdo a una norma, si un ciudadano no sufraga en una elección está obligado a inscribirse en la próxima, sino es borrado del padrón electoral.