Fuentes diplomáticas informaron a la agencia de noticias EFE que Lima había convocado a su embajador en la capital boliviana para consultas, luego de que el presidente de Bolivia hiciera unas declaraciones en relación a las instalaciones militares de EEUU que se ubicarán en territorio peruano.
Efectivamente, en un acto público en el departamento de Oruro, Evo Morales felicitó el sábado pasado el hecho que Ecuador haya decidido impedir la instalación de una base militar estadounidense en su territorio, asegurando que ahora Washington "está llevando sus bases militares a Perú".
El ejecutivo peruano que preside Alan García, interpretó los comentarios del mandatario boliviano como una "intromisión" en asuntos internos de su país, tras lo cual tomó la decisión de llamar a consultas al embajador Fernando Rojas, quien mañana se dirigirá a la capital de Perú, según confirmaron las fuentes diplomáticas en La Paz.
Tal decisión ya había sido adelantada ayer por el presidente del Congreso peruano, Luis Gonzales Posada, quien señaló que “esas declaraciones significan una abierta intromisión en asuntos internos del Perú y además están cargadas de falsedades y de exhortaciones a la movilización del pueblo peruano“, según lo citó la agencia estatal de noticias Andina.
“Yo respetuosamente diría que en primer lugar sea convocado de inmediato nuestro embajador en Bolivia, para que se proceda a una reevaluación de las relaciones diplomáticas con ese país", afirmó el legislador peruano.
"Las implicancias podrían contemplar hasta el retiro de nuestro embajador y reducir la relación al encargado de negocios", subrayó. "El señor Morales no tiene ningún derecho de entrometerse en asuntos peruanos", agregó Gonzales Posada.