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Un informe del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) determinó que Gonzalo Durán y José Luis Cardozo fueron victimados en Sucre con impacto de bala calibre 5,56mm. Esta munición es de armas como el Galil, M-16 y AUG, según una fuente consultada por La Razón.
Tras el informe, el Gobierno y altos jefes de las FFAA ingresaron en contradicciones respecto a la dotación y uso de armamento letal en los disturbios de noviembre en Sucre. La Policía dice que esta arma es usada por un grupo de élite de la institución.
Mientras el ministro de Defensa, Walker San Miguel, negó que las armas con este calibre sean parte del uso militar, el nuevo comandante de las FFAA, Luis Trigo, lo afirmó.
Por su parte, un experto en armamento militar, Samuel Montaño, dijo el miércoles que los disparos que mataron a dos personas durante las revueltas en Sucre no fueron realizados por efectivos de las Fuerzas Armadas ni la Policía Boliviana. Aseguró que las armas de dónde provinieron los disparos pueden ser conseguidos fácilmente en el mercado negro.
El ministro San Miguel calificó como “una campaña de desprestigio político contra el Gobierno” el hecho de que se pretenda ligar a las FFAA o a la Policía el uso y disparo del arma que mató a dos personas en los enfrentamientos de Sucre.
“Esto no es así, el Gobierno en ningún caso ordenó el uso de armamento letal, y hemos pedido que las investigaciones concluyan, hasta hemos pedido investigadores internacionales (Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos - OEA)”, recordó San Miguel.
El 24 de noviembre, en Sucre se registraron enfrentamientos que recrudecieron en el cerro La Calancha, donde un grupo de manifestantes trató infructuosamente de rebasar a los efectivos del orden para entrar al Liceo Militar “Teniente Edmundo Andrade” y evitar que continúen las sesiones de la Asamblea Constituyente, en la que se terminó aprobando en grande el proyecto de texto de Constitución.
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