En una declaración televisada, dijo: "No voy a decir una fecha exacta ahora, no creo que eso sea correcto. Lo haré (la retirada) en un futuro y lo haré por los intereses del país".
Su Ministro de Finanzas y esperado sucesor, Gordon Brown, dispuesto a acabar con las divisiones internas que perjudican al partido, dijo previamente que apoyaría la decisión de Blair.
Brown, cuya relación con Blair durante estos años ha sido en ocasiones tirante, enfatizó que era cuestión del Primer Ministro decidir cuándo se iba.
Los laboristas celebran su conferencia anual a finales de mes en Manchester y miembros del partido habían pedido a voces saber si sería la última de Blair, a lo que el premier dijo que sería la última en la que participaría como líder.
Blair lleva en el poder casi 10 años y ha ganado un récord de tres elecciones consecutivas para los laboristas, pero su popularidad ha descendido notablemente en los últimos tiempos.
Con sus compañeros del Partido Laborista asustados por la creciente impopularidad de Blair, y la posibilidad de perder las próximas elecciones, un subsecretario y seis colaboradores del Gobierno dimitieron el miércoles tras pedirle que renunciara.
Aproximaciones hechas
Fuentes laboristas citadas por la cadena 'Sky News' apuntaron a que el premier dejaría el poder el 4 de mayo de 2007. El Portavoz de Blair dijo que "algunas especulaciones hechas en las últimas horas son erróneas". Cualquier fecha en torno al mes de mayo marcaría el ecuador de su tercera legislatura, ya que Blair fue renovado en su cargo de Primer Ministro el 5 de mayo de 2005.
Jack Straw, Ministro de Relaciones con el Parlamento, estimó "razonable" que Blair se mantuviera en el Gobierno hasta que cumpliera dos años de legislatura, lo que situaría su salida en mayo próximo.
La presión Laborista
La dimisión de ayer de siete cargos del Gobierno ha acentuado la crisis del Partido, por las críticas al liderazgo del Primer Ministro. Los dimisionarios: el Subsecretario de Estado en el Ministerio de Defensa, Tom Watson; Khalid Mahmood, Secretario parlamentario del secretario de Estado de Interior; y otros cinco diputados laboristas, quienes se fueron por la negativa de Blair para fijar una fecha de retiro del cargo.
El premier respondió a esta oleada de dimisiones con acusaciones de "deslealtad".
El Subsecretario de Estado Watson acusó a Blair de actuar contra los intereses del país y del Partido Laborista con su permanencia en el cargo. En una carta de renuncia remitida a Blair, el diputado dice: "Comparto la opinión de la abrumadora mayoría del partido y del país de que la única forma de que el partido y el Gobierno se renueven en el poder es que se renueve urgentemente su liderazgo".
La popularidad del Primer Ministro ha decrecido en los sondeos después de una serie de escándalos en el gobierno, así como por las guerras en Irak y el Líbano.
En las encuestas, los laboristas se encuentran ampliamente por detrás de los conservadores. Desde algunos círculos del partido se culpa, sobretodo, al rumbo de la política exterior, que ha sido muy afín a la estadounidense. Los sindicatos también critican su política de privatizaciones.